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La doctrina pentecostal unitaria y sus errores

¿Cuál es la teología Pentecostal Unitaria?



La teología Pentecostal Unitaria afirma que El Eterno, que Jesucristo y que el EspirituSanto es la mismapersona.  Sin embargo, la teología Unitaria niega que sean tres personas diferentes. En el Cristianismo, No esta bien entendido la doctrina de la Trinidad es la doctrina que enseña la existencia de un único Dios el cual se manifiesta a Sí Mismo como tres Personas distintas, simultáneas. La Trinidad no afirma que existen tres dioses, sino uno sólo. Es muy importante declarar esto, ya que muchos grupos que se oponen a la ortodoxia, acusarán a los Trinitarios de creer en tres dioses. Pero esto, no es así: La doctrina de la Trinidad establece que hay un sólo Dios en tres Personas.


"La teología Unitaria niega la Trinidad y enseña que Dios es una sola persona el cual se 'manifestó como Padre en la creación y como el Padre del Hijo, como el Hijo para nuestra redención y como el Espíritu Santo en nuestra regeneración.'"1 Otra forma de mirar esto es que Dios se reveló a sí mismo como el Padre en el Antiguo Testamento, como el Hijo en Jesús durante el ministerio de Cristo en la tierra y ahora como el Espíritu Santo después de la ascensión de Cristo.

Además, la teología Unitaria también sostiene que el bautismo es una parte necesaria de la salvación; esto es, para poder ser salvo uno debe ser bautizado por inmersión. Ahora, no sólo debe ser bautizado por inmersión, sino que el bautismo tiene que ser administrado necesariamente con la fórmula “En el nombre de Jesús” y no con la fórmula mencionada por el mismo Cristo en Mateo 28:19: “En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.” Finalmente este bautismo debe ser administrado por un ministro debidamente ordenado de una iglesia que sostenga la teología Unitaria: Pentecostales Unidos, Apostólicos Unidos, Jesús Solo, etc.



Las iglesias Unitarias también enseñan que el hablar en lenguas es una manifestación necesaria del Espíritu Santo. Debido a que una persona no puede ser salva sin el Espíritu Santo (Ro 8:9), sostienen que sólo aquellos que han hablado en lenguas son verdaderamente salvos. Por lo tanto, existe un énfasis de que los miembros de la iglesia Unitaria deberán hablar en lenguas para “demostrar” que son salvos y que tienen la verdad.

Estos grupos Unitarios son definitivamente seguidores de Arminio con relación a la doctrina de la salvación. Niegan la predestinación y sostienen que es decisión del individuo decidir si quiere o no ser salvo. También enseñan que es posible perder la salvación.

Dentro del movimiento Unitario existe un intento de representarse a sí mismo de una forma modesta y santa. Esto debe ser elogiado. Sin embargo, en algunos casos, el movimiento tiende a ser legalista ya que a las mujeres se les exige abstenerse de usar maquillaje y pantalones, debiendo tener también la cabeza cubierta. De igual manera los hombres deben estar bien vestidos, preferiblemente con corbata. En sí, estas prácticas no están equivocadas y son buenos ejemplos de decoro. Sin embargo, cuando estas se convierten en requisitos para ser aceptados en una iglesia, se convierten en legalismo. El legalismo y los requisitos de guardar la ley para mantener la salvación llevan a la esclavitud. Convirtiéndose esto en un medio por el cual se juzga la espiritualidad de una persona. Las iglesias Unitarias dan a entender que si Usted va al cine, o tiene televisión, o usa maquillaje, etc., entonces Usted no es “verdaderamente” un Cristiano.

No estoy diciendo que la Teología Unitaria lleve necesariamente al legalismo, pero es evidente por sus prácticas que ha tomado control sobre muchas de las prácticas Unitarias.

¿Qué enseña la teología Pentecostal Unitaria?

Las personas Pentecostales Unitarias son muchas y variadas. Los dos grupos principales que sostienen la teología Unitaria son la Iglesia Internacional Pentecostal Unida (la más grande) y la Iglesia Apostólica Unida. Existen otras como las Asambleas del Señor Jesucristo y las Iglesias del Camino de la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo también como una serie de iglesias Unitarias independientes esparcidas por Estados Unidos y algunos países Latinoamericanos. En Colombia se conocen con el nombre de La Iglesia Pentecostal Unida de Colombia o Jesús Solo.

Los siguientes puntos de doctrina son sostenidos generalmente por los grupos Pentecostales Unitarios:

Dentro de la Ortodoxia

    Hay un solo Dios en existencia.
    La Biblia es la Palabra infalible de Dios.
    Jesús nació de una virgen.
    Jesús tuvo dos naturalezas.
    La justificación por fe.
    El bautismo debe ser por inmersión.1
    Los elementos de la comunión son el pan y el vino y son sólo para creyentes.
    El lavamiento de pies es una institución divina que debe ser practicada por los miembros de la iglesia (Jn 13:4-5).2
    Abstenerse de unirse a sociedades secretas. (Stg 5:12; 2 Co 6:14-18).
    Habrá un rapto futuro de la Iglesia en donde los Cristianos serán transformados. (1 Ts 4:13-17; 1 Co 15:51-54; Fil 3:20-21).

Fuera de la Ortodoxia

    Niegan la doctrina de la Trinidad.
    Niegan la justificación por fe al declarar y sostener que el bautismo es también un requisito para la salvación.
    Jesús es Dios el Padre.
    Jesús es el Espíritu Santo.
    El nombre de Dios es “Jesús”.
    El bautismo es necesario para la salvación.
    Niegan la preexistencia de la Palabra como el Hijo. Enseñan que Él existía pero era el Padre.
    Nacer de nuevo significa arrepentimiento, bautismo y hablar en lenguas.
    El bautismo debe ser administrado por un ministro ordenado Unitario para que tenga validez.
    El bautismo debe ser administrado con la frase “En el nombre de Jesús” en vez de la frase “En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.” (Mt 28:19).
    Hablar en lenguas es un requisito necesario para demostrar que una persona ha sido bautizada en el Espíritu Santo, y es por lo tanto, salva. Reclaman que este es la señal inicial del ser lleno del Espíritu Santo.
    La restitución de todas las cosas; aún cuando el diablo y los ángeles no serán restaurados.
    Las mujeres pueden ser pastores.3
    Sólo las personas Jesús Solo o Unitarios podrán ir al cielo.


El Unitarismo y la palabra “persona”

La teología Unitaria niega la doctrina de la Trinidad y clama de que hay una persona en la Divinidad quien se manifiesta en tres formas diferentes: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Estas “formas” no son tres personas separadas sino una, la cual ocupa formas consecutivas. De otro lado, la Trinidad, es la enseñanza de que existe un solo Dios en tres personas separadas, simultáneas. Sin embargo, note por favor, que la doctrina no dice que existen tres dioses.

En la defensa de la doctrina de la Trinidad y al examinar la doctrina Unitaria con relación a la Divinidad, es necesario definir primeramente los términos que son usados. Ya que la doctrina de la Trinidad establece que hay tres personas en la Divinidad, y la Teología Unitaria Pentecostal establece que existe una sola persona, necesitamos primero conocer que es una “persona” antes de tratar de descubrir si Dios es o no tres personas o una. Por lo tanto, necesitamos preguntar ¿qué es lo que califica a alguien como una “persona”?

CARM-MIAPIC les ofrece el siguiente análisis en un intento por definir adecuadamente lo que es la “personalidad” de una persona. Después del esquema se tratará de mostrar que la definición y/o características de la personalidad pueden ser aplicadas tanto al Padre como al Hijo en un contexto que muestra que ambos existen al mismo tiempo como personas, probando así, que la posición teológica de los Unitarios es incorrecta.

¿Cuáles son las cualidades y atributos de ser una persona?

    Una persona existe y tiene una identidad.
    Una persona es conciente de su propia existencia e identidad.
        Esto excluye la condición de no tener conciencia.
    Una persona conciente de sí, usará declaraciones como “Yo soy”, “yo”, “mío”, etc.
    Una persona puede reconocer la existencia de otras personas.
        Esto es cierto, siempre y cuando haya otras personas alrededor de él o de ella.
        Tal reconocimiento incluiría el uso de declaraciones tales como “tú eres o Usted es”, “tú o Usted”, “de Ustedes o suyo”, etc.
    Una persona posee una voluntad.
        La voluntad es la capacidad de la escogencia conciente, de la decisión, intención, deseo y/o propósito.
    Una sola persona no puede tener dos voluntades separadas y distintas al mismo tiempo y con el mismo tema.
        Con relación al mismo tema, una persona puede desear o tomar la decisión por algo en un momento o en otro momento diferente.
        Voluntades separadas y simultáneas implicarían personas separadas y simultáneas.
    Una persona, bajo circunstancias normales, tiene la habilidad para comunicarse.
    Las personas no tienen necesidad de tener cuerpos.
        Dios el Padre sin tener un cuerpo, posee personalidad, lo mismo que los ángeles.
        Bíblicamente hablando, en la muerte nosotros estamos “ausentes del cuerpo y presentes al Señor”. (2 Co 5:8).

Dios califica como alguien con personalidad ya que Él existe, es conciente, tiene identidad, usa términos tales como “Yo”, YO SOY”, “Mío” y posee una voluntad.

Ahora la siguiente pregunta es si hay o no más de una “persona” en la Divinidad.

“Pasa de Mí esta copa”

“Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, 42diciendo: ‘Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.’” (Lc 22:41-42).

“Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: ‘Padre mío, si es posible, pasa de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.” (Mateo 26:39).

Tanto en Lucas 22:42 y Mateo 26:39 (los cuales son pasajes paralelos), el contexto es el de Jesús en Getsemaní, exactamente antes de ser traicionado. Él estaba orando al Padre acerca del calvario que estaba a punto de sufrir. Aquí hay varios puntos que vale la pena anotar:

Primero: en el pasaje de Lucas 22:42, Jesús se dirigió al Padre. Él dice: “…pero no se haga mi voluntad sino la tuya” Note que Jesús usa el adjetivo posesivo “mi” para describir Su voluntad y usa el pronombre posesivo “tuya” para referirse a la voluntad de aquel a quien le hablaba: el Padre, Su Padre.

Segundo: en el pasaje de Mateo 26:39, la expresión “si es posible” expresa un deseo, una esperanza. ¿Cuál es ese deseo, esa esperanza? Es: “pasa de mí esta copa”. La copa de la cual está hablando Jesús es la de esta traición inminente y terrible flagelación y crucifixión. Jesús no quería pasar por todo esto. Él, en su naturaleza humana, estaba expresando Su deseo, Su voluntad. La voluntad de Él era la de no querer sufrir la terrible experiencia que se le avecinaba. Si Él no hubiera tenido voluntad propia, Él no habría expresado el deseo de no querer pasar la copa que tenía ante Él.

Tercero: en Mateo 26:39: Jesús dice: “pero no sea como yo quiero, sino como tú.” En Lucas 22:42 Él dice: “pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”. Una vez más con esto, notamos que Jesús está expresando Su voluntad en contraste con la voluntad del Padre. Sin embargo, Jesús está declarando que aún cuando Él no quiere pasar por esta terrible experiencia que tiene frente a sí, la frase “…pero no se haga mi voluntad” indica el sometimiento de Su voluntad al Padre, no a la voluntad de Él, en este caso a la voluntad de Jesús.

Esto muestra que la persona de Jesús tenía una voluntad separada y diferente a la del Padre. Debido a que aquí tenemos dos voluntades separadas y simultáneas, también tenemos a dos personas separadas y simultáneas; por lo tanto la teología Pentecostal Unitaria está incorrecta.

Preguntas para hacerle a la persona Unitaria

    ¿Es Jesús Su propio Padre?
    Si la voluntad de Jesús y la voluntad del Padre fueran idénticas (en un intento para demostrar que existe una sola voluntad), ¿por qué entonces Jesús expresó el deseo de no tener que afrontar la copa sino que renunció a Sí Mismo no a Su propia voluntad, sino a la voluntad del Padre?
    ¿En este punto, estaba Jesús orando a Sí Mismo?
    ¿Cuántas personas hay involucradas en la expresión: “Mi voluntad”?


Otra mirada a Jesús, al Padre y a dos voluntades

La teología Unitaria enseña que existe una persona en la Divinidad y cuyo nombre es Jesús el cual es el Padre y el Espíritu Santo. Con relación a Su encarnación, las personas Unitarias dicen que Jesús estuvo en el cielo y en la tierra al mismo tiempo. Desafortunadamente la posición de los Unitarios o Jesús Solo presenta un problema muy serio.

En Getsemaní, Jesús oró al Padre diciendo en Lucas 22:42: “Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.” Mateo 26:39 dice: “Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: ‘Padre mío, si es posible, pasa de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.”

Note que Jesús está hablando de Su voluntad y la del Padre. Esta es una clara muestra de dos voluntades separadas: una la del Hijo y la otra la del Padre. Aún más, note que las dos voluntades estaban una en contraposición de la otra. Jesús no quería ir a la cruz y sufrir, pero Él se sometió, no a su propia voluntad sino a la voluntad del Padre. Si esto es así, entonces, ¿cómo puede Jesús, el cual es supuestamente el Padre en carne (y por lo tanto, ser una sola persona: Jesús-Padre) tener dos voluntades separadas y en contraposición acerca del mismo tema y en el mismo momento?

La respuesta que generalmente se da es que Jesús era un hombre completamente y que en esa humanidad no era el Padre eterno. Pero si esto es así, ¿quién era entonces Jesús, sino el Padre eterno? Si Él no es completamente Dios encarnado, entonces, la expiación es inválida ya que no es Dios quien está haciendo el sacrificio sino un simple mortal. Aquí es donde está el peligro de la teología de los Unitarios ya que finalmente niega de plano la verdadera encarnación de Dios.

Algunas veces los Jesús Solo dicen que Jesús tuvo otra experiencia fuera de Su existencia como un hombre ya que también Él existió como el Padre. Pero esto implica la existencia de dos seres ya que cada uno tiene su propia existencia diferente a la del otro. Aún más, la posición Unitaria tendría una voluntad para el Padre y una voluntad para el Hijo, las cuales están en oposición entre sí; ¿no están ellos sin embargo, supuestos a ser una misma persona? Esto, realmente no tiene sentido. Si las personas Unitarias declaran que la carne de Jesús estaba en desigualdad con Su propia existencia como el Padre en el cielo, entonces, una vez más, se nos presenta una encarnación falsa.

El problema con la posición de los Unitarios es serio y el hecho de que la voluntad de Jesús estaba separada de la del Padre demuestra que tanto el Padre como el Hijo son personas diferentes, con voluntades diferentes dentro de la Divinidad. Los Unitarios o Jesús Solo están bastante equivocados.

Preguntas:

Si la parte carnal de Jesús estaba hablándole a su lado divino en el cielo, entonces, esto niega la verdadera encarnación de Dios en Cristo e invalida totalmente la expiación.



Versículos acerca del bautismo con respuestas

Por, Matt Slick

El 13 de mayo de 2008, Matt Slick se encontraba en un debate formal con una persona unitaria, el cual decía que el bautismo era necesario para la salvación. A continuación están las notas de Matt Slick que preparó para este debate. Se colocaron aquí como ayuda adicional para los lectores.

Si a Ud. le gustaría leer el documento de apertura que se leyó en el debate, por favor, vea, la Declaración de Apertura acerca del Bautismo de Matt Slick.

    Mateo 28:19-20: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”.
        Este versículo no dice que el bautismo es necesario para salvación. Dice que el bautismo es parte del trabajo de hacer discípulos.
        Si el bautismo fuera necesario para salvación entonces, también sería verdad que enseñarle a los discípulos a observar todo lo que Jesús ordenó es por lógica, necesario. Pero esto sería salvación por obras. En vez de esto, Jesús está declarando explícitamente cómo hacer discípulos: bautizándolos y enseñándoles a observar lo que Cristo ordenó.
    Marcos 16:16: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”.
        Podría fácilmente decirse que aquel que cree y va a la iglesia será salvo. Lo cual es verdad. Pero es la creencia lo que salva, no el creer y el ir a la iglesia. De igual manera, si Ud. cree y lee su Biblia, será salvo. Pero no es el leer la Biblia lo que lo salva a Ud.
        De igual forma, aquellos que creen y son bautizados serán salvos. Pero el énfasis está en la fe, no en el bautismo. Note que Marcos 16:16 dice que aquel que no cree será condenado. Si el bautismo fuera necesario para la salvación, entonces tendríamos que encontrar en algún lugar de las Escrituras el efecto que se tendría sobre su vida, en caso de que no fuera bautizado ya que Usted no sería salvo. Pero nunca encontraremos tal clase de declaración.
    Lucas 7:30: “Mas los fariseos y los intérpretes de la ley desecharon los designios de Dios respecto de sí mismos, no siendo bautizados por Juan”.
        El bautismo del cual se habla en este versículo no es un bautizo cristiano. Es el bautismo de Juan y éste no se puede usar para sostener la posición que es necesario para salvación.
    Juan 3:1-6: “Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. 2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: ‘Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él’. 3 Respondió Jesús y le dijo: ‘De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.’ 4 Nicodemo le dijo: ‘¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?’ 5 Respondió Jesús: ‘De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es’.”
        El bautismo cristiano no había sido todavía instituido cuando Jesús habló estas palabras. ¿Cómo podría ser éste el bautismo cristiano al que se hace referencia? Nicodemo podría estar pensando probablemente acerca del bautismo de arrepentimiento de Juan y ciertamente no en el bautismo cristiano, ya que éste, como está anotado anteriormente, no había sido todavía instituido por Cristo. Hay que señalar que cuando Jesús dice que debemos nacer de nuevo, lo que realmente está diciendo en el griego, es que debemos nacer “de arriba”. Las palabras correctas son: “nacer de arriba”.
        Existen cinco interpretaciones diferentes para estos versículos:
            El agua se refiere al nacimiento natural.
                La primera opción, es que en el contexto, las palabras de Jesús están tratando con el ser nacido “de nuevo” (3:3). Nicodemo responde mencionando la experiencia de nacer del vientre (v. 4). Entonces Jesús habla del agua y del Espíritu, y dice: “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es” (3:6). La implicación es, que el primer nacimiento es el nacimiento natural y el segundo nacimiento es el nacimiento espiritual. En otras palabras, el segundo nacimiento según el pensamiento de Nicodemo, es volver por segunda vez al vientre de la madre y nacer de nuevo. Sin embargo, este punto de vista no es el más sostenido comúnmente.
            El agua, en este pasaje, se refiere a la Palabra de Dios.
                Los versículos que parecen sugerir esto están en Efesios 5:26: “para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra”. Algunas personas creen que el lavamiento del agua es llevado a cabo por la Palabra de Dios.
                Juan 7:37-38: “En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: ‘Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva’.”
            El agua se refiere al Espíritu Santo.
                El tercer punto de vista dice que el agua se refiere al Espíritu Santo. Tal vez Nicodemo estaba recordando a Ezequiel 36:25-26: “Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. 26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. 27 Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra”. Ciertamente, las propias palabras de Jesús son aplicables aquí cuando Él dice en Juan 7:37-39: “En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: ‘Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.’ 39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado”.
            El agua se refiere al ministerio de Juan el Bautista.
                Este punto de vista dice que el agua es con referencia al agua del bautismo de arrepentimiento enseñado por Juan el Bautista. Mateo 3:1-6 describe el ministerio de Juan en el desierto, su enseñanza acerca del arrepentimiento y bautizar a las personas en ese arrepentimiento. En el contexto, el primer capítulo de Juan menciona a Juan el Bautista en los versículos 6-8 y 19-36. Si el ministerio de Juan es aquí el punto de vista, entonces Jesús hubiera estado hablando del “bautismo” (la ordenanza de iniciación) de arrepentimiento predicado por Juan el Bautista.
                El agua se refiere al bautismo en agua como un requisito para salvación.
                    Pero esto significaría que no somos justificados por la fe.
                    Se estaría agregando un requisito ritualista a la salvación.
    Juan 19:34: “Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua”.
        Esto no tiene nada que ver con el agua del bautismo. Cuando alguien muere crucificado, el corazón se rompe, los elementos de la sangre se separan y el agua se filtra en la cavidad torácica. Este es el porqué el soldado le abrió Su costado: necesitaba verificar que la muerte de Jesús había ocurrido.
    Hechos 2:38: “Pedro les dijo: ‘Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo’”.
        Lo que está sucediendo aquí es que el arrepentimiento y el perdón de pecados están conectados. Parafraseando el versículo: “Arrepiéntanse todos ustedes, cada uno sea bautizado y todos Ustedes recibirán perdón”. No es el bautismo el que da perdón de pecados sino el arrepentimiento. Verá, el arrepentimiento es una marca de la salvación ya que es dada por Dios (2ª Timoteo 2:25) y se le es dada sólo a los creyentes. En este contexto, sólo la persona regenerada, arrepentida, será bautizada. El bautismo es la manifestación del arrepentimiento, ese regalo de Dios que es la señal del corazón circuncidado. Esta es la razón por la que Pedro dice: “Arrepentíos, y bautícese cada uno…”
        El argumento Unitario dice que la palabra “para” significa que Ud. está siendo bautizado “para” poder recibir perdón de pecados. Una vez más, si esto es lo que significa, entonces nosotros no estamos recibiendo el perdón de pecados cuando creemos sino después de haber llevado a cabo un ritual. ¿Es también un ritual requisito para nuestra salvación? ¿Existe una obra que debamos llevar a cabo para poder ser salvos?
        Bíblicamente, una obra es un ritual, una ley que debemos seguir. La circuncisión fue justamente eso: un ritual, una ceremonia. Pablo condena a los judaizantes por agregar ese ritual, esa ceremonia a la gracia de Dios la cual es una herejía. Él los condenó inmediatamente porque le agregaron a la salvación un requisito ceremonial.
        El bautismo es un ritual, es una ceremonia. Si éste fuera necesario para la salvación, entonces, un ritual debe ser guardado para poder obtener el perdón de Cristo. Esto es: salvación por gracia y ritual, no salvación por gracia a través de la fe.
        La fe ocurre cuando Ud. cree siendo justificado por la fe, de otra forma, no sería justificado por la fe. Así que, este versículo no puede significar el que tengamos que ser bautizados en agua para poder tener perdón de nuestros pecados.
        Este significa que somos bautizados para identificarnos con el perdón de pecados.
        Marcos 1:4: “Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados”.
        Si queremos también entender este versículo como si el bautismo fuera necesario para la salvación, entonces, también tenemos que entender que el arrepentimiento es necesario. Pero esto, es un problema, ya que requeriría que fuéramos buenos para ser salvos; y así entonces, seríamos justificados por las obras y no por la fe. Estamos, claro está, supuestos a arrepentirnos de nuestros pecados, pero no es el arrepentimiento de pecados lo que nos da la salvación; más bien, es la salvación la que nos trae arrepentimiento ya que los no creyentes no se volverán de sus pecados. Sólo los creyentes buscarán la forma de honrar a Dios.
    Hechos 8:35-38: “Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús. 36 Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: ‘Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? 37 [Felipe dijo: ‘Si crees de todo corazón, bien puedes.’ Y respondiendo, dijo: ‘Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.’”] 38 Y mandó parar el carro, y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó”.
        No hay nada en estos versículos que muestren que el bautismo es necesario para la salvación. Solamente dicen que el eunuco fue bautizado pero después de que creyó. Esto muestra que una persona tiene que ser bautizada inmediatamente después de recibir a Cristo, creyendo en Él.
    Hechos 22:16: “Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados invocando su nombre”.
        Lo que lavaba sus pecados no era el agua; sino invocar el nombre de Jesús.
        Los versículos no dicen que el ser bautizado lava los pecados. Éste dice: “…bautízate, y lava tus pecados invocando su nombre”. Lo que lava nuestros pecados es invocar Su nombre; lo que significaría que somos salvos por gracia a través de la fe, no por gracia a través de la fe en el bautismo.
    Romanos 6:3-5: “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. 5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en su resurrección.”
        Aquí, la frase “bautizados en” significa, “identificarse con”. Esto no indica que el bautismo es el medio por el cual entramos en unión con Cristo. Esto sería comunión ritualista y Pablo de ninguna manera enseñó que un ritual fuese necesario para poder ser salvo.
        Pablo en cambio enseñó que el bautismo representaba la identificación con Cristo. Considere 1ª Corintios 10:1-4: “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; 2 y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, 3 y todos comieron el mismo alimento espiritual, 4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo”. Podemos ver por lo tanto, que por ser bautizados en su identificación no fue el medio por el cual fueron salvos.
    1ª Corintios 12:13: “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu”.
        De cuál bautismo está hablando, ¿del bautismo de agua o del bautismo del Espíritu?
        Efesios 4:5 nos dice que hay “un sola fe, un solo Señor, un solo bautismo”.
        Si esto significa pertenecer a la iglesia por ser bautizados en agua —y nadie estaría en la iglesia cristiana a menos que haya pasado por este ritual— pero si esto es así, significaría que la salvación no es por fe, sino por fe y un ritual.
        El mismo versículo aquí nos dice que a todos se nos ha dado de beber de un mismo Espíritu. Esto obviamente es un uso figurativo, lo cual nos dice dos cosas: Primera, alude al bautismo del Espíritu, no del agua. Segunda, si queremos que el bautismo, del cual se habla aquí signifique agua, ¿por qué no se nos pide también literalmente beber del Espíritu? No tiene sentido tratar de arreglar el texto. Por lo tanto, este versículo no está tratando con el bautismo del agua, sino con el bautismo del Espíritu.
        Hechos 11:16: “…Juan ciertamente bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo”.
        Juan 7:38-39: “El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. 39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado”.
    Gálatas 3:27: “porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos”.
        El bautismo de agua no es mencionado en el versículo. Este es probablemente una referencia al bautismo del Espíritu Santo. 1ª Corintios 12:13 dice: “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu”.
        Pablo enseñó que el bautismo representaba la identificación con Cristo. Considere 1ª Corintios 10:1-4: “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; 2 y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, 3 y todos comieron el mismo alimento espiritual, 4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo”. Podemos ver por lo tanto, que por ser bautizados en su identificación no fue el medio por el cual fueron salvos.
        El bautismo es la identificación con Cristo, lo que significa primeramente haber venido a la fe, haber muerto al pecado y resucitado con el Señor Jesucristo.
        La frase “…estáis revestidos”, podría ser tal vez una referencia a las prendas de vestir del hombre romano cuando se suponía que dejaba de ser un niño.
    Efesios 5:25-26: “Maridos, amada a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, 26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra”.
        Aquí no se menciona el bautismo para nada. Pablo asocia el lavamiento que hace el agua por la Palabra.
        Si este pasaje se está refiriendo al bautismo en agua esto significaría que Cristo es el único que está llevando a cabo el acto de bautizar ya que dice: “…así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, 26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra”, lo cual significaría bautismo.
        La verdad es que cuando guío a mi esposa en los devocionales con la Palabra, ella es lavada con la Palabra de Dios. Esta es la forma como la amo y al declarar la Palabra sobre su vida, ésta, la lava.
    Colosenses 2:12: “sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos”.
        Este versículo no muestra la necesidad de ser bautizado para poder ser salvo. Simplemente habla acerca de nuestra identificación con Cristo y de nuestro bautismo. En ninguna parte dice que el bautismo es necesario para salvación.
        En todo caso, este versículo en su contexto iguala al bautismo con la circuncisión: Colosenses 2:11-12: “En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; 12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos”. Pablo está relatando el ritual de la circuncisión con el ritual del bautismo los cuales son señales de pacto.
            Este versículo de ninguna forma dice que el bautismo en agua es necesario para salvación. Pero sí iguala juntamente a la circuncisión y al bautismo. En necesario recordar la forma como Pablo condenó a los judaizantes porque estaban exigiendo el ritual de la circuncisión para ser salvos. Tenemos aquí un caso manejado con firmeza al afirmar que el requisito del bautismo como el de la circuncisión, sería igualmente condenable.
    Tito 3:5: “nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo”.
        Este versículo nos está diciendo que la regeneración es el lavado, no la regeneración por el bautismo. Aquí no se menciona el bautismo en agua y ciertamente tampoco hay mención de éste bautismo como necesario para la salvación.
    Hebreos 10:22: “acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpo con agua pura”.
        Hebreos 9:14: "¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vio?"
        1ª Pedro 1:2: “elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas”.
            Todas estas referencias son de ceremonias del Antiguo Testamento como la de rociar la sangre para limpiar el templo (Hebreos 9). Esto fue lo que el sumo sacerdote hacía y Jesús, quien es nuestro sumo sacerdote de acuerdo al orden de Melquisedec, de igual manera, nos limpia con Su sangre. Esta es la forma como nuestros corazones son limpiados: Porque somos rociados con la sangre de Cristo, no porque nuestros cuerpos sean sumergidos en el agua.
    1ª Pedro 3:21: “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios), por la resurrección de Jesucristo”.
        Este versículo niega el bautismo en agua, diciendo que el bautismo que salva no es aquel que trata con la remoción externa de las inmundicias de la carne. En otras palabras, no es el agua lo que lava el cuerpo, sino el bautismo del corazón, el cual es la aspiración de una buena conciencia hacia Dios.
        Algunos piensan que el bautismo corresponde al arca ya que fue el arca la que los salvó a ellos y no el diluvio. Esta es una posibilidad, pero uno de los problemas con esto es que la interpretación no parece sostenerse gramaticalmente debido a que el antecedente del bautismo es más en referencia al agua que al arca. Pero el agua no salvó a Noé. (Leer, Hebreos 11:7). Esta es la razón por la cual Pedro excluye el tema del bautismo en agua como si fuera éste el que nos salva, ya que continúa diciendo: “… (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios), por la resurrección de Jesucristo”. Pedro está diciendo que no es por la aplicación de agua que nos salvamos, sino es esa aspiración de una buena conciencia. Por lo tanto, el bautismo aquí, representa probablemente el desprendimiento de la vieja vida pecadora para entrar en la nueva vida; de la misma manera como las aguas del diluvio en los tiempos de Noé destruyó la vida pecadora para posteriormente entrar en una nueva vida.
        El comentario explicativo de Pedro nos muestra que el acto del bautismo físico no es lo que salva, sino el “bautismo de la aspiración de una buena conciencia hacia Dios”. Y esto se logra por fe, de la misma manera como la fe de Noé en Dios lo llevó a construir el arca, entrar y permanecer en ésta.



Versículos que muestran la justificación por fe

Por, Matt Slick

La justificación es el acto legal donde Dios declara al pecador como inocente de su pecado. No es que ahora el pecador esté libre del pecado, sino que es “declarado” libre del pecado. Esta declaración de justicia es el ser justificado delante de Dios y está basada en el derramamiento de la sangre de Jesús, "...estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira..." (Ro 5:9), por Su crucifixión, muerte, sepultura y resurrección (1 Co 15:1-4). Dios hace responsable de nuestros pecados a Cristo imputándoselos en la cruz:

    1ª Pedro 2:24: "quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados."
    2ª Corintios 5:21: "Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él."

Adicionalmente, estamos justificados por fe:

    Romanos 5:1: "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;"

Y alejados de las obras de la Ley:

    Romanos 3:28: "Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley."

Ser salvo significa que Dios nos ha librado (salvado) de Su justo juicio de ira al colocar nuestros pecados sobre Él. Esto significa que no seremos juzgados por nuestros pecados ni seremos sentenciados a condenación eterna. Ser salvo significa que somos justificados delante de Dios. Sólo los cristianos son salvos y justificados. El tema que tenemos ahora es si esta salvación, esta justificación se obtiene sólo por la fe o por la fe y algo más.

A continuación hay una lista de versículos que muestran que la salvación/justificación es por la fe. Las referencias en negrilla son señaladas particularmente.

    Juan 3:16: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."
    Romanos 3:22: "la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,"
    Romanos 3:24: "siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,"
    Romanos 3:26: "con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús."
    Romanos 3:28-30: "Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. 29 ¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles. 30 Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión."
    Romanos 4:3: "Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia."
    Romanos 4:5: "mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia."
    Romanos 4:11: "Y recibió la circuncisión como señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo estando aún incircunciso; para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, a fin de que también a ellos la fe les sea contada por justicia;"
    Romanos 4:16: "Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros"
    Romanos 5:1: "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;"
    Romanos 5:9: "Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira."
    Romanos 9:30: "¿Qué, pues, diremos? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la justicia, es decir, la justicia que es por fe;"
    Romanos 9:33: "como está escrito: He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída; Y el que creyere en él, no será avergonzado."
    Romanos 10:4: "porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree."
    Romanos 10:9-10: "que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación."
    Romanos 11:6: "Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra."
    Gálatas 2:16: "sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado."
    Gálatas 2:21: "No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo."
    Gálatas 3:5-6: "Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe? 6 Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia."
    Gálatas 3:8: "Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones."
    Gálatas 3:14: "para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu."
    Gálatas 3:22: "Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes."
    Gálatas 3:24: "De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe."
    Efesios 1:13: "En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,"
    Efesios 2:8: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;"
    Filipenses 3:9: "y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;"
    1ª Timoteo 1:16: "Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna."

Santiago 2:24: No sólo por fe

Las Escrituras enseñan claramente que somos salvos (justificados) por la fe en Cristo y por lo que Él ha hecho en la cruz. Esta sola fe nos salva. Sin embargo, no podemos detenernos aquí sin responder lo que Santiago dice en 2:24: "Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe." ¿Existe contradicción entre Santiago y Pablo? No existe contradicción. Todo lo que Ud. necesita hacer es mirar el contexto. Santiago, en el capítulo 2 tiene 26 versículos: Los versículos 1-7 nos instruyen a no mostrar favoritismos. Los versículos del 8-13 son comentarios acerca de la Ley; y los versículos 14-26 son acerca de la relación entre la fe y las obras.

Santiago, desde el versículo 14, usa el ejemplo de alguien que dice tener fe pero no tiene obras: "Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?" (Stg 2:14). En otras palabras, Santiago está hablando acerca del tema de una fe muerta, la cual no es nada más que un pronunciamiento verbal. Está vacía de vida y de acción. Él empieza con la negativa y demuestra lo que es una fe vacía (vv. 15-17: palabras sin acciones). Entonces, él muestra que esa clase de fe no es muy diferente de la fe de los demonios: "Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan." (v. 19). Finalmente, él da ejemplos de cómo vivir la fe, la cual es, de palabras seguida de acciones. Él escribe de Abraham y Rahab como ejemplos de personas que demostraron la fe de ellos por sus hechos.

Pronto, Santiago se encuentra examinando dos clases de fe: una que lleva a obras piadosas y una que no. Una es verdadera, la otra es falsa; una es muerta, la otra, viva; aún así: "¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?" (Stg 2:20).

Note también que Santiago menciona el mismo versículo que Pablo usa para sostener la enseñanza de la justificación por fe en Romanos 4:3. Santiago 2:23, dice: "Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios." Si Santiago estaba tratando de enseñar una doctrina contradictoria de fe y obras, diferente a la de otros escritores del Nuevo Testamento, entonces, no hubiera usado a Abraham como un ejemplo.
Conclusión

La justificación es por fe. La verdadera fe es obra de Dios (Jn 6:28-29), concedida por Dios (Jn 1:29) y es simultánea con la regeneración (2 Co 5:17), la cual Dios trabaja en nosotros por Su voluntad (Jn 1:13). El resultado de esta justificación y regeneración, es que el pecador cambia de su pecado e inicia un quehacer de buenas obras. Pero no son estas obras por las que nos ganamos nuestro lugar con Dios, ni tampoco nos sostienen delante de Él. Jesús llevó a cabo todo lo que necesitamos para ser salvos, justificados; y es, el creer realmente en lo que Dios ha hecho por nosotros en Jesús en la cruz; es por esto que la Biblia dice que somos justificados por fe (Ro 5:1).

El creer verdaderamente en la justificación delante de Dios y la regeneración en el nuevo creyente, resultará en buenas obras.


¿Es el bautismo necesario para la salvación?

Por, Matt Slick

Una de las preguntas más preocupantes en el cristianismo es si el bautismo es o no necesario para la salvación. La respuesta es simple: "No. El bautismo en agua no es necesario para la salvación". Pero Ud. podría preguntar: "Si la respuesta es no, entonces, ¿por qué hay versículos que dicen cosas como: '…El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva…' (1ª Pedro 3:21), y '…Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados…' (Hechos 2:38)"? Existen buenas preguntas que merecen ser respondidas, así que más tarde miraremos estos versículos.

Por ahora, la razón por la cual el bautismo no es necesario para la salvación es porque somos justificados por la fe (Romanos 5:1; Efesios 2:8), no por la fe y una ceremonia (Romanos 4:1-11). Verá, una ceremonia religiosa pertenece a un grupo de actividades o formas llevadas a cabo por alguien. En la Biblia la circuncisión era una ceremonia donde una persona llevaba a cabo un acto religioso sobre otra persona. Pero somos salvos únicamente por la fe y cualquier otra cosa que hagamos, incluyendo las ceremonias, no ayudarán. Si somos salvos por la fe, entonces, somos salvos por la fe cuando creemos, no cuando somos bautizados; de lo contrario no seríamos salvos por la fe. Aún más, si el bautismo fuera necesario para la salvación, entonces todo aquel que recibe a Cristo en su lecho de muerte en un hospital y que también cree que Jesús es Dios en carne, que murió por sus pecados, etc., iría al infierno si no se bautiza antes de que muera. Esto significaría que no seríamos justificados por la fe. Además, si el bautismo fuera necesario para la salvación, entonces, todos los bebés que murieran irían la infierno ya que no fueron bautizados. Recuerde que cuando alguien dice que el bautismo es necesario, no pueden existir excepciones; de lo contrario no sería necesario.

Ahora bien, para poder estudiar mejor este tema, es necesario establecer un fundamento de teología que sea apropiado y trataremos con algunos de esos versículos que son usados comúnmente para sostener la idea de que el bautismo es necesario para la salvación.
Dios trabaja por medio de Pactos

Primero: Debemos entender que Dios, trabaja por medio de pactos. Aunque un pacto es un acuerdo entre dos o más partes; con Dios, los pactos son unilaterales, siendo Dios el determinador de los mismos. El Nuevo Testamento y el Antiguo Testamento son respectivamente el Nuevo y el Antiguo Pactos. La palabra "testamento" viene de la palabra Latina "testamentum". Así que la Biblia es un documento testamentario. Si Usted no entiende lo que es un pacto, Usted no puede entender en su totalidad el tema del bautismo como una señal de pacto.

El hecho de que Dios trabaja por medio de pactos lo podemos ver más claramente en Hebreos 13:20: "Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno..." El Pacto Eterno es el pacto entre el Padre y el Hijo antes de la creación del mundo, en donde el Padre le daría al Hijo aquellos que el Padre había escogido. Esta es la razón por la cual Jesús dice:

    Juan 6:37: "Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera".
    Juan 6:39: "Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero".
    Juan 17:9: "Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son".

Si se falla en entender que Dios trabaja por medio de pactos y que Él usa señales como manifestaciones de esos pactos (el arco iris, la circuncisión, la comunión, etc.) entonces Usted no podrá entender dónde encaja el bautismo en el sistema de pactos de Dios.

Segundo: Ud. necesita entender lo que es el bautismo. El bautismo es una ceremonia que representa un acto externo de una realidad interior. Por ejemplo: representa la realidad de lo interior al ser el alma lavada por la sangre de Cristo. Esta es la razón por la cual el bautismo es usado de formas diferentes. Se dice que representa la muerte de la persona (Romanos 6:3-5), la unión de esa persona con Cristo (Gálatas 3:27), la limpieza de los pecados de ese persona (Hechos 22:16), la identificación del "bautizado en" como cuando los israelitas fueron bautizados en Moisés (1ª Corintios 10:2), y el estar unidos en un cuerpo, el cual es la Iglesia (1ª Corintios 12:13). El bautismo también es una de las señales y sellos del Pacto de la Gracia que fue instituido por Jesús.
¿Cuál es el Pacto de la Gracia?

El Pacto de Gracia es el fundamento de la salvación del pecador desde la caída de Adán en adelante. Está basado en el sacrificio de Jesús en la cruz y la única condición es la fe en Jesucristo. Así como la Cena reemplazó la Pascua, el bautismo de igual manera, reemplaza la circuncisión:

    "Estos representan las mismas bendiciones espirituales que estaban simbolizadas por la circuncisión y la Pascua en la antigua dispensación". (Berkhoff, Lewis, "Teología Sistemática", ["Systematic Theology"], 1988, página 620).

La circuncisión fue el rito inicial dentro del pacto Abrahámico; el cual, no salvaba. Como dije anteriormente un pacto es un acuerdo entre dos o más partes y esto es exactamente lo que fue el pacto con Abraham. Dios le dijo a Abraham: "Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti" (Génesis 17:7). Más tarde, Dios instruyó a Abraham para que se circuncidaran no sólo los adultos hombres sino también los niños con ocho días de nacidos como una señal del pacto (Génesis 17:9-13). Si los niños varones no eran circuncidados, ellos no eran considerados bajo la promesa del pacto abrahámico. Estas es la razón por la cual Sara, la esposa de Moisés circuncidó a su hijo Isaac (Éxodo 4:24-25). Ella reconoció la importancia del pacto entre Dios y su hijo. Pero al mismo tiempo debemos entender que la circuncisión no garantizaba la salvación a todo aquel que la recibiera. Éste era un rito sólo para el pueblo de Dios y para todo aquel que había nacido en la familia de Dios (los que en ese entonces eran Judíos).

Una pregunta importante sería: ¿Cómo era posible que un niño entrara en un pacto con Dios? Existirían cantidad de posibles respuestas pero el punto se mantiene: era hecho y los niños entraban en una relación de pacto con Dios a través de sus padres.

La circuncisión en el Nuevo Testamento es mencionada muchas veces. Pero con relación a este tema se menciona específicamente en Colosenses 2:11-12:

    "En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; 12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos".

En estos versículos, el bautismo y la circuncisión están relacionados. El bautismo reemplaza la circuncisión del Antiguo Testamento: 1) Porque había un Nuevo Pacto en la comunión (Lucas 22:20) y, 2) En la circuncisión había derramamiento de sangre, pero en el bautismo no hay sangre derramada. Esto se debe a que la sangre de Cristo ha sido derramada y la circuncisión —que en última instancia representa la sangre derramada de Cristo en su obra del pacto de redención— era un presagio de la obra de Cristo.

Si entiende que el bautismo es una señal de pacto, entonces, Ud. puede ver que es una representación de la realidad de Cristo circuncidando nuestros corazones (Romanos 2:29; Colosenses 2:11-12). Es nuestra proclamación externa de la bendición interior espiritual de la regeneración, la que llega después de la fe, la cual es un regalo y obra de Dios (Juan 6:28; Romanos 12:3).

Tercero: La Biblia dice que éste es el evangelio que salva:

    1ª Corintios 15:2: "por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano".
    Romanos 1:16: "Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego".

Ninguno de los versículos anteriores —que nos dicen qué es lo que nos salva— menciona el bautismo.
¿Qué es el evangelio?

Es claro que lo que nos salva es el evangelio. Pero, exactamente, ¿qué es el evangelio? Esto también se nos es revelado en la Biblia. Se encuentra en 1ª Corintios 15:1-4:

    "Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; 2 por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, sino creísteis en vano. 3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucito al tercer día, conforme a las Escrituras".

El evangelio se define como la muerte, sepultura y resurrección de Jesús por nuestros pecados. El bautismo no se menciona aquí.

Pablo dice que él ha venido a predicar el evangelio, no a bautizar:

    1ª Corintios 1:14-17: "Doy gracias a Dios de que a ninguno de vosotros he bautizado, sino a Crispo y a Gayo, 15 para que ninguno diga que fuisteis bautizados en mi nombre. 16 Tambien bauticé a la familia de Estéfanas; de los demás, no sé si he bautizado a algún otro. 17 Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo".

Si el bautismo fuera necesario para la salvación, ¿por qué entonces Pablo lo minimizó y aún lo excluyó de la descripción de lo que se requiere para la salvación? Esto se debe a que el bautismo no es necesario para la salvación.

Adicionalmente, en Hechos, Pedro estaba predicando el evangelio, las personas fueron salvas y después fueron bautizados. Dice Hechos 10:44-48:

    "Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. 45 Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. 46 Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios. 47 Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? 48 Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días”.

Estas personas fueron salvas; el don del Espíritu Santo estaba sobre los gentiles y se encontraban hablando en lenguas. Esto es significativo ya que las lenguas es un don dado a los creyentes (Leer, 1ª Corintios 14:1-5). Además, los no creyentes no glorifican a Dios y no lo pueden hacer porque alabar al Dios verdadero implica una cuestión espiritual profunda que es extraña para los no salvos (1ª Corintios 2:14). Por lo tanto, quienes en Hechos 10 estaban hablando en lenguas y alabando a Dios eran definitivamente salvos; y eran salvos antes de que fueran bautizados. Esto, simplemente no es una excepción. Es una realidad.
Vamos a suponer…

Otra forma de aclarar esto es usando una ilustración. Supongamos que una persona, bajo la convicción del Espíritu Santo (Juan 16:8), cree en Jesús como su salvador (Romanos 10:9-10; Tito 2:13), y ha recibido a Cristo (Juan 1:12) como Salvador. ¿Es esa persona salva? Claro que sí lo es. Vamos a seguir suponiendo que esta persona confiesa sus pecados, declara su arrepentimiento al Señor y recibe a Jesús como Salvador. Después de esto se dirige a la iglesia local a ser bautizado. En la mitad de la calle es atropellado por un carro y muere. Esa persona, ¿adónde va? ¿Al cielo o al infierno? Si va al cielo entonces, el bautismo no es necesario y si va para el infierno, entonces, creer en Jesús por la sola fe no es suficiente para la salvación. ¿No va esto en contra de las Escrituras que dicen que la salvación es una regalo recibido sólo por fe? (Romanos 6:23; Efesios 2:8-9).

Decir que el bautismo es necesario para la salvación es peligroso ya que se está afirmando que algo tiene que ser hecho para completar la salvación. ¡Eso es equivocado! (Leer, Gálatas 2:21; 5:4).

Todo esto suena razonable. Pero aún, ¿qué hay de esos versículos que parecen decir que el bautismo es una parte de la salvación? Trataré estos ahora, pero debido a que este tema puede convertirse en algo largo, de hecho, lo suficiente para escribir un libro, sólo mencionaré unos pocos versículos y sólo brevemente.
Versículos acerca del bautismo

1. Juan 3:5: "Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios."

Algunos dicen que en este versículo el agua significa bautismo, pero esto no es posible ya que el bautismo Cristiano no había sido todavía instituido. Si este versículo significara el bautismo, entonces, el único sería, en este punto, el bautismo de arrepentimiento administrado por Juan el Bautista (Marcos 1:4). Si esto es así, entonces, el bautismo no es necesario para la salvación debido a que el bautizo de arrepentimiento ya no se practica más.

En cuanto a las siguientes opiniones, hay eruditos que están de acuerdo y otros no.

El agua, de la cual se habla en Juan 3, podría significar el agua del vientre refiriéndose al proceso natural del nacimiento. En el v. 3 Jesús, le dijo a Nicodemo que necesitaba nacer "de nuevo". Esto significaba que como él había nacido a través del vientre de su madre, pensó, que ese “nuevo” nacimiento requeriría regresar al vientre de su madre y nacer nuevamente. Notemos lo que Nicodemo responde a la declaración de Jesús: “¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?” (Juan 3:4). Entonces Jesús le responde: “…el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”. En el v. 6, Jesús continúa: "Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es". En el contexto, parece estar discutiéndose el contraste entre el nacimiento natural y el espiritual por medio del agua, el cual, podría ser fácilmente interpretado por Nicodemo como refiriéndose al proceso del nacimiento natural.

Otros, creen que el agua se refiere a la Palabra de Dios, la Biblia:

    Efesios 5:25-26: “…así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, 26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra”.
    Juan 15:3: “Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado”.
    1ª Pedro 1:22: “Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro”.

Y otros afirman que significa el Espíritu Santo.

2. Hechos 2:38: "Pedro les dijo: Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo".

Este versículo es usado con frecuencia para decir que el bautismo es parte de la salvación, pero sabemos por otras Escrituras que no lo es; a no ser que exista una contradicción. Lo que está sucediendo aquí es simplemente que el arrepentimiento y el perdón de pecados están conectados. En el griego, "arrepentíos" está en plural, de igual forma como está "vosotros" para terminar diciendo "perdón de los pecados". Esto tiene el propósito de ser entendido por estar relacionado entre sí: primero el arrepentimiento y después el perdón de pecados. Es como decir: "Todos Ustedes arrepiéntanse, sea bautizado cada uno y todos Ustedes recibirán perdón." El arrepentimiento es una marca de la salvación ya que es otorgada por Dios (2ª Timoteo 2:25) y es dada solamente a los creyentes. En este contexto sólo el regenerado, la persona arrepentida es la que será bautizada. El bautismo es la manifestación externa del arrepentimiento, ese regalo de Dios, el cual es la señal del corazón circuncidado. Esta la razón por la cual el versículo dice: "Arrepentíos, y bautícese cada uno…"

Por favor, note también que en Hechos 2:38 no se menciona la fe. Si este versículo es una descripción de lo que es necesario para la salvación, entonces, ¿por qué no se menciona la fe? Decir simplemente que está incluida no es suficiente. Pedro no está enseñando una fórmula para la salvación, sino la obediencia al pacto, razón por la cual en el siguiente versículo dice que "para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos…"

3. 1ª Pedro 3:21: "El bautismo que corresponde (antítupon) a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo".

La palabra clave en esta sección es la palabra griega "antítupon", (“neutro de un compuesto de G473 y G5179; correspondiente [«prototipo»], i.e. representante, contraparte:- figura, corresponder a.”).1 El bautismo es un prototipo, representación, una contraparte, una figura de algo más. La pregunta es "¿Qué clase de prototipo es el bautismo?" o "¿A qué corresponde el bautismo?" La respuesta se encuentra en el v. 20: "los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua."

Otros piensan que el bautismo corresponde al arca ya que fue esta la que los salvó a ellos, no las aguas. Esta es una posibilidad, pero uno de los problemas con esta interpretación es que no parece haber apoyo gramatical ya que el antecedente del bautismo es más probable que sea al agua, no al Arca.

Pero no fue el agua la que salvó a Noé. Esta es la razón por la cual Pedro excluye el tema del bautismo en agua como si fuera éste el que nos salva: "…no eliminando la suciedad del cuerpo, sino la decisión de una buena consciencia hacia Dios". Pedro dice que no es la aplicación del agua la que elimina la suciedad del cuerpo sino la de un compromiso de una buena consciencia. Por lo tanto, el bautismo aquí lo que más probablemente representa es el desprendimiento de la vieja vida pecadora y la entrada a la nueva vida con Cristo; de la misma forma que las aguas del diluvio en el tiempo de Noé destruyó la vida pecadora y una vez a través de esta agua, ser conscientes de entrar en una nueva vida. Pedro también dice que el bautismo es una decisión de una buena consciencia delante de Dios. Note que esto está tratando con la fe. Parece ser que Pedro está definiendo el bautismo real como el acto de fe.

4. Hechos 22:16: "Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados invocando su nombre".

¿Se lleva a cabo el lavamiento de los pecados a través del bautismo, como representación del corazón circuncidado (Colosenses 2:11-12) lo que significa que Ud. ya es salvo? ¿O el lavamiento de los pecados es por la sangre de Cristo?

5. Romanos 6:4: "Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva".

Debido a que el creyente está estrechamente unido a Cristo se dice que el símbolo del bautismo es nuestra muerte, sepultura y resurrección. Obviamente, no hemos muerto; a menos claro está que sea un uso figurativo. Y este es el uso que se le da aquí. La figura del bautismo representa la realidad de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. Es la señal de un pacto para nosotros. Recuerde: una señal de pacto representa el pacto mismo. La señal de pacto del bautismo representa el pacto de gracia, el cual, es ese pacto entre Dios y el Cristiano donde recibimos la gracia de Dios a través de la persona de Cristo por medio de su sacrificio.

6. Tito 3:5: "nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo".

El lavamiento de la regeneración sólo puede ser ese lavamiento de la sangre de Cristo que nos limpia a nosotros. No es el símbolo que salva, sino la realidad: La realidad es la sangre de Cristo.

7. Gálatas 3:27: "porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos".

Esto está hablando de la unión del creyente con Cristo. Es una identificación con, un unirse a, una declaración de lealtad a, etc. En 1ª Corintios 10:2, los israelitas fueron bautizados en Moisés. Esto significa que ellos estaban cercanamente identificados con él y su propósito. Lo mismo se quiere decir aquí.
Conclusión

El bautismo no es necesario para la salvación. Es la señal y sello inicial dentro del pacto de la gracia. Así como la circuncisión de refiere a un alejamiento del pecado y a un cambio de corazón (Deuteronomio 10:16; 30:6; Jeremías 4:4; 9:25-26; Ezequiel 44:7, 9), el bautismo se refiere al llevarse del pecado (Hechos 2:38; 1ª Pedro 3:21; Tito 3:5) y a la renovación espiritual (Romanos 6:4; Colosenses 2:11-12). La circuncisión del corazón está representada por la circuncisión de la carne, esto es: el bautismo (Colosenses 2:11-12).

Un último pensamiento: Si alguien sostiene que el bautismo es necesario para la salvación, ¿le está agregando esta persona una obra, su propia obra, a la obra terminada de Cristo? Si la respuesta es sí, entonces esa persona estaría en un terrible riesgo de no ser salvo. Si la respuesta es no, entonces, ¿por qué el bautismo se sostiene como necesario, de la misma forma como los Judíos sostenían que las obras eran necesarias?


El Bautismo y Marcos 16:16

Por, Matt Slick

    Marcos 16:16: “El que cree y es bautizado será salvo; pero el que no cree será condenado”.

Este versículo es usado frecuentemente por los regeneracionistas bautismales para mostrar que el bautismo es necesario para la salvación. Éste dice que el que crea y es bautizado será salvo. Concluyen por lo tanto que el bautismo es una parte necesaria para ser salvo. Pero, ¿prueba este versículo que el bautismo es necesario para la salvación? No, para nada.

Marcos 16:16 no dice que el bautismo es un requisito para la salvación y permítannos mostrarle por qué no. Yo podría fácilmente decir que el que cree y va a la iglesia será salvo. Esto es verdad; pero lo que salva es el creer, no el creer e ir a la iglesia. De igual manera, si Ud. cree y lee su Biblia, será salvo. Pero no es el leer su Biblia lo que le salva; más bien, es el creer en Cristo, en Su sacrificio, es lo que salva. Como se ha afirmado en otros artículos relacionados con este tema, existen numerosos versículos que demuestran claramente que la justificación es sólo por la fe (Romanos 5:1; Efesios 2:8; Filipenses 3:9; etc.). No es entonces, el creer y bautizarse lo que resulta en salvación; es el creer en lo que Dios ha hecho en la cruz como sacrificio. El bautismo es simplemente una demostración pública de la obra interior de la regeneración. Esta es la razón por la cual el resto del versículo termina diciendo: “…pero el que no cree será condenado”. Marcos 16:16 se centra en el tema del creer no en el del bautismo. Note que el versículo no dice que aquel que no es bautizado no será salvo. Y de hecho, tampoco lo encontrará en algún lugar de la Escritura.
Un tema textual con relación a Marcos 16:9-20

Lo que se compartirá aquí podrá no ser muy popular entre algunos lectores. Por lo tanto y de entrada, necesitamos decirles que creemos en la total inspiración y autoridad de la Biblia, la cual es la Palabra de Dios y lo que ésta dice es con autoridad. Sin embargo, el simple hecho es que existen variaciones textuales dentro de los manuscritos bíblicos. Los originales son los inspirados; no las copias. Nosotros tenemos copias de documentos inspirados pero estas copias no son perfectas, pero están muy cerca de serlo.

Una vez más, no estamos diciendo que la Biblia no es fidedigna. El 98.5% de esta es textualmente pura y sólo el resto, o sea, el 1.5% en su variación textual son prácticamente errores insignificantes en la ortografía y pequeñas omisiones de palabras o adiciones que no cambian el significado del texto. Sin embargo, Marcos 16:9-20 es una variante textual muy significativa. Muchos estudiosos, estudiosos cristianos, consideran la terminación de Marcos como de falta de autenticidad. Por favor, considere la siguiente evidencia:

    Testimonio del manuscrito
        Marcos 16:9-20 no aparece en muchos de los manuscritos antiguos. “Los últimos doce versículos de Marcos 16:9-20 faltan en los códices de los pergaminos más antiguos, el B y Aleph, en el manuscrito k en latín antiguo, el Siríaco Sinaítico, muchos manuscritos de la antigua versión en el idioma armenio, los manuscritos Adysh (Adishi) y Opiza de la versión Georgiana Antigua y un número de manuscritos de la versión Etiópica. Clemente de Alejandría, Orígenes y Ammonius no muestran ningún conocimiento de la existencia de estos versículos; otros Padres de la Iglesia declaran que la sección está ausente de las copias griegas de Marcos conocidas por ellos (por ejemplo, Jerónimo, Epístola, cxx. 3, ad hedibiam,)... La forma original de las secciones de Eusebio no suministran información en la enumeración de las secciones después de 16:8. No pocos manuscritos que contienen el pasaje, hacen la "declaración de escolio"; (Nota del Traductor: "escolio": Nota o aclaración que se escribe junto a un texto para explicar su contenido) de que a las copias más antiguas del griego les hace falta este pasaje (así por ejemplo, MSS. 1, 20, 22 & c.) y en otros lugares al pasaje se le marca con un asterisco o la sigla convencional conocida como “obeli” (Nota del Traductor: "obeli": plural de obelus, un símbolo – o de ÷ usados en manuscritos antiguos para marcar un pasaje dudoso) la cual es usada por los escribas para indicar una adición de documento falso a un documento literario.”1
    Existe otro final para Marcos
        Otro final se encuentra en L, Psi, 099, 0112, y minúsculas 274mg 579, k, Syrh y continúa más:
            “Pero ellos, le informaron brevemente a Pedro y a aquellos con él de todo lo que se había dicho. Y después de esto, Jesús mismo, por medio de ellos los mandó del este al oeste, con la sagrada e imperecedera proclamación de la salvación eterna.”
    Un error teológico aparente
        Marcos 16:12 dice: "Pero después apareció en otra forma a dos de ellos que iban de camino, yendo al campo."
            Este versículo puede ser problemático, ya que Jesús, y de acuerdo a Juan 2:19 resucitó de entre los muertos con el mismo cuerpo con el que murió, aunque era un cuerpo glorificado. Aunque el versículo sugiere “otra forma”, Jesús no se apareció en una forma diferente: Él se les apareció con el mismo cuerpo con el que resucitó de entre los muertos. Este es un problema significativo y parece sostener la idea de que esta sección en Marcos es falsa, una adición posterior o un posible intento para registrar una sección perdida del evangelio.
    Uso del vocabulario
        Existen 17 palabras no-marcadas (non-marcan) y usadas en un sentido no-marcadas (non-marcan) en estos versículos. En otras palabras, en los últimos 11 versículos bajo discusión hay 17 “nuevas” palabras que no ocurren en todo el evangelio de Marcos. Parece ser que alguien escribió el final de Marcos y lo agregó al evangelio ya que tanto el estilo como el vocabulario son diferentes.

Esta información acerca del final de Marcos no trata de crear dudas acerca de la Palabra de Dios. Pero el hecho es, que este final se encuentra bajo una gran nube de duda en cuanto a su autenticidad y no debería usarse para nada, como defensa en la regeneración bautismal.

Parece ser que el final de Marcos se perdió y alguien lo haya vuelto a escribir agregándolo a una copia en algún momento; pero también es posible que ese final bajo cuestionamiento nunca estuvo escrito.




El bautismo y Juan 3:5

Por, Matt Slick

    Juan 3:3-8: "Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu,[a] espíritu es. 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. 8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu".

Existen cinco interpretaciones básicas para esta sección de la Escritura con referencia al agua:

    El agua se refiere al nacimiento natural
    El agua se refiere a la Palabra de Dios
    El agua se refiere al Espíritu Santo
    El agua se refiere al ministerio de Juan el Bautista
    El agua se refiere al agua del bautismo como requisito para la salvación

    El agua se refiere al nacimiento natural
        Esta  opción trata con el contexto de las palabras de Jesús con el ser nacido “de nuevo” (3:3). Nicodemo le responde mencionando la experiencia de nacer desde el vientre de la madre (v. 4). Jesús entonces le habla del agua y del Espíritu diciéndole: “Lo que es nacido de la carne es carne, y lo que es nacido del Espíritu es espíritu” (3:6). La conclusión, es que el primer nacimiento es el nacimiento natural y el segundo nacimiento es el espiritual. En otras palabras, el agua se refiere al agua del vientre como en el nacimiento natural del ser humano. Esto parece tener apoyo en el entendimiento de Nicodemo acerca de entrar en el vientre materno y nacer por segunda vez.
    El agua se refiere a la Palabra de Dios
        Esta opción sostiene que el agua se está refiriendo a la Palabra de Dios:
            Efesios 5:26: “para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra”.
                Algunos creen que el lavamiento del agua se lleva a cabo por medio de la Palabra de Dios.
    El agua se refiere al Espíritu Santo
        Este punto de vista dice que el agua se refiere al Espíritu Santo. Tal vez Nicodemo recordó la siguiente porción de la Escritura:
            Ezequiel 36:25-27: “Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. 26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. 27 Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra”.
        Ciertamente, las propias palabras de Jesús son aplicables aquí cuando Él dice en Juan 7:37-39: “En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. 39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado”.
    El agua se refiere al ministerio de Juan el Bautista
        Este punto de vista sostiene que el agua es con referencia al agua del bautismo de arrepentimiento enseñado por Juan el Bautista. Mateo 3:1-6 describe el ministerio de Juan en el desierto, su enseñanza acerca del arrepentimiento y el bautizo de las personas en ese arrepentimiento. En el contexto, el primer capítulo de Juan menciona a Juan el Bautista en los versículos del 6 al 8 y del 19 al 36. Ciertamente, Juan y su ministerio están presentes aquí. Si este es el caso, entonces Jesús estaría hablando del “bautismo” (la ordenanza inicial) de arrepentimiento, predicado por Juan el Bautista.
    El agua se refiere al agua del bautismo como requisito para la salvación
        Este último punto de vista es el que sostiene la Iglesia Internacional de Cristo y otras iglesias que exigen el bautismo para ser salvos. Estas afirman que el agua se está refiriendo al bautismo el cual, es esencial para la salvación.

Pero, ¿enseña Juan 3:5 que el bautismo es esencial para la salvación?

Como puede ver, existen diferentes interpretaciones para Juan 3:5. Pero decir simplemente que Juan 3:5 no enseña la necesidad del bautismo no es suficiente. Alguna clase de prueba debe ser ofrecida, y la prueba se encuentra en la Palabra de Dios, la Palabra que no tiene contradicciones. La salvación, entendida claramente, es sólo por fe. Por ejemplo Romanos 5:1 declara que somos justificados (declarados justos) por la fe. Este no dice que por la fe y el bautismo. Si el bautismo fuera parte de la salvación, entonces la Palabra enseñaría que somos justificados por la fe y el bautismo. Pero esto no es así. Si la justificación es por fe, entonces es solamente por fe. El bautismo no es fe; es una ceremonia, y como tal, es sólo externa. Es algo que hacemos como un ritual. Considere por favor los siguientes versículos los cuales declaran cómo somos salvos:

    Romanos 3:22: "la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia".
    Romanos 3:26: "con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús".
    Romanos 3:28: "Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley".
    Romanos 4:5: "mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia".
    Romanos 5:1: "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo".
    Gálatas 3:8: "Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones".
    Gálatas 3:24: "De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe".
    Efesios 2:8: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios".

Adicionalmente, Pablo nos dice que el evangelio es lo que nos salva y que el evangelio es la muerte, sepultura y resurrección de Jesús:

    1ª Corintios 15:1-4: “Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; 2 por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. 3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras”.

El bautismo no está incluido en la descripción del evangelio. Esto explica el por qué él dice que vino a predicar el evangelio y no a bautizar:

    1ª Corintios 1:14-17: “Doy gracias a Dios de que a ninguno de vosotros he bautizado, sino a Crispo y a Gayo, 15 para que ninguno diga que fuisteis bautizados en mi nombre. 16 También bauticé a la familia de Estéfanas; de los demás, no sé si he bautizado a algún otro. 17 Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo”.

Si el bautismo fuera un requisito para la salvación, entonces, ¿por qué Pablo lo minimiza y aún lo excluye de la descripción de lo que se requiere para ser salvo? Esto se debe a que el bautismo no es necesario para la salvación. Por lo tanto, Juan 3:5 debe ser interpretado de una forma consistente con el resto de la Escritura.

Otra forma de establecer claridad en este asunto es usando una ilustración. Supongamos que una persona, bajo la convicción del Espíritu Santo (Juan 16:8-9: “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. 9 De pecado, por cuanto no creen en mí”), recibe a Jesús creyendo además en Su nombre (Juan 1:12: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”). La pregunta sería: ¿Es esta persona salva? No dudaríamos que sí lo es. Si cree en lo que Dios dice por medio de Su Palabra, la Biblia (Efesios 2:8: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios”). Pero vamos un poco más allá. Supongamos que esta persona que confiesa sus pecados, llora en arrepentimiento al Señor y lo recibe como Salvador creyendo en Su nombre, el día que se va a bautizar en su iglesia local es atropellado por un automóvil, y muere. Esa persona, ¿va al cielo o al infierno? Si va a los cielos entonces el bautismo no es necesario para la salvación. Si va para el infierno, entonces, el haber creído en solo Jesús por la sola fe, no es suficiente para la salvación. ¿No va esto en contra de las Escrituras que dicen que la salvación es un regalo (Romanos 6:23: “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”), la cual, se recibe sólo por fe (Efesios 2:8-9)? Sin duda así es porque la Escritura lo dice. Por lo tanto, el bautismo no es necesario para la salvación y Juan 3:5 no puede enseñar que éste si es necesario.




El bautismo y Hechos 2:38

Por, Matt Slick

    Hechos 2:38: “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”,

Hechos 2:38, es uno de los versículos más controversiales en la Biblia y que tiene qué ver con el bautismo, y si este es o no el primordial requisito para la salvación. Algunos usan este versículo para decir que uno tiene que ser bautizado para ser salvo. Pero cuando Ud. estudia este versículo y otros, verá que no se enseña la regeneración bautismal –o sea, el bautismo salva– o de que el mismo es necesario para la salvación.

Primero que todo, una doctrina raramente es sacada de un solo versículo. Necesitamos estudiar todo lo que la Palabra de Dios tiene que decir acerca de un tema, para entender adecuadamente lo que ésta enseña. Brevemente se abordará este versículo de la siguiente manera:

    Revisión de la sintaxis, gramática y estructura del versículo.
    Revisar otros versículos que tratan con el perdón de pecados.
    Revisar el versículo en su contexto de pacto.

Gramática y estructura de Hechos 2:38

En Hechos 2:38 el verbo principal del griego es, "μετανοέω (metanoéo), de G3326 y G3539; pensar diferente o después, i.e. reconsiderar (moralmente sentir compunción):- arrepentirse".1 Esto se refiere a un pensar diferente por parte del pecador, o el sentir compunción (contricción, remordimiento) del pecador ante la salvación. El verbo traducido “bautícese” está en el pasivo imperativo indirecto (una orden para recibir; de ahí la voz pasiva en griego)2 de “baptizo”, el cual no da la misma orden directa implícita como en “arrepiéntanse”. La preposición “para”, delante de “perdón de sus pecados”, se usa también en el griego “eis” ("en"), figurativamente, como propósito (resultado, etc.) Puede entonces significar, “para el propósito de identificarlo a Ud. con la remisión de pecados”. Esta es la misma preposición que encontramos en 1ª Corintios 10:2:“y todos en [eis] Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar”.

Note que ambos contextos están tratando con el bautismo y la identificación. Las personas en 1ª Corintios 10:2 fueron bautizadas o identificadas espiritualmente a sí mismos con los propósitos y la visión de Moisés.

Por lo tanto, aquí el arrepentimiento es presentado como identificando a una persona con la remisión o perdón de sus pecados, así como el bautismo, después del arrepentimiento, proporciona una forma de identificación externa, visible para otros. El arrepentimiento es algo que incumbe tanto a una persona como a Dios, mientras que el bautismo, como acto externo, involucra a otros. Esta es la razón por la que “baptistheto” (“permitir ser sumergido”) está en la voz pasiva indicando que uno no se bautiza a sí mismo sino es bautizado por otro, generalmente, en la presencia de otros. Sin embargo, el arrepentimiento es un acto que toma lugar dentro del corazón de una persona en la medida en que el Espíritu Santo se mueve en el pecador.

• G1161 (δέ dé) C Pedro G4074 (Πέτρος Pétros) NNSM les G4314 (πρός pros) G846 (ὐτός autós) P RP-APM dijo: G5346 (φημί femi) VI-I3S Arrepentíos, G3340 (μετανοέω metanoéo) VAAM2P y G2532 (καί kaí) C bautícese G907  (βαπτίζω baptízo) VAPM3S cada G1538 (ἕκαστος jékastos) JNSM uno de nosotros G5216 (ὑμῶν jumón) RP2GP en G1909 (ἐπί epí) P el G3588 (ὁ jo) DDSN nombre G3686 (ὄνομα ónoma) NDSN de Jesucristo G2424 (Ἰησοῦς Iesoús) G5547 (Χριστός Jristós) NGSM para G1519 (εἰς eis) P perdón G859 (ἄφεσις áfesis) NASF de los pecados; G266 (ἁμαρτία jamartía) NGPF y G2532 (καί kaí) C recibiréis G2983 (λαμβάνω lambáno) VFMI2P el G3588 (ὁ jo) DASF don G1431 (δωρεά doreá) NASF del G3588 (ὁ jo) DGSN Espíritu G4151 (πνεῦμα pneúma) NGSN Santo. G40 (ἅγιος jágios) JGSN

Pero toda situación acerca del griego puede sernos confusa. Vamos a desglosarla. A todas las personas se les ordena arrepentirse de sus pecados. Esto es lo que los creyentes ya han hecho al convertirse en cristianos. El bautismo, entonces, es la identificación externa del ser cristiano, y solo para aquellos que previamente se han arrepentido. Así como también los israelitas, “en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar” (1ª Corintios 10:2), así también los cristianos son bautizados “en” Jesús. Esto es, se identifican públicamente con Cristo. De igual manera, en Romanos 6:1-5, donde el bautismo está relacionado a la muerte, sepultura y resurrección, este es, una vez más, una identificación con Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección. Por esto se dice que los cristianos han muerto al pecado:

    Romanos 6:2, 11: “2 En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? 11 Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro”.
    Gálatas 2:19-20: “Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. 20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”.
    Colosenses 2:20: “Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos”.
    Colosenses 3:3: “Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios”.
    1ª Pedro 2:24: “quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados”.

Por lo tanto, este versículo no está demostrando que el bautismo es fundamental para la salvación, más bien, indica que el bautismo es lo que recibimos, para identificarnos pública, completa y totalmente con Cristo, como manifestación de la obra interna que Dios ha hecho dentro de nosotros.
Otros versículos que tratan con la salvación

La justificación es la obra de Dios por medio de la cual, la justicia de Jesús, le es contada al pecador para que este, sea declarado por Dios mismo, como justo bajo la Ley:

    Romanos 4:3: “Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia”.
    Romanos 5:1, 9: “1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; 9 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira”.
    Gálatas 2:16: “sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado”.
    Gálatas 3:11: “Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá”.

Esta justicia no es obtenida, ganada o sostenida por algún esfuerzo de la persona que ya es salva. La justificación es un acontecimiento instantáneo  con el resultado de tener vida eterna, y se basa completa y absolutamente en el sacrificio de Jesús en la cruz (1ª Pedro 2:24) y es solamente recibida por fe (Romanos 4:5; 5:1; Efesios 2:8-9). Por lo tanto, ninguna obra es necesaria para obtener la justificación, ya que, dejaría de ser un regalo (Romanos 6:23) ya que somos justificados por la fe (Romanos 5:1).

En ninguna parte la Biblia declara que somos justificados por la gracia + el bautismo o la fe + el bautismo o la fe + algo más. Todo lo contrario; el bautismo está excluido del mensaje del evangelio. Pablo dijo que vino para predicar el evangelio, no para bautizar:

    1ª Corintios 1:14-17: “Doy gracias a Dios de que a ninguno de vosotros he bautizado, sino a Crispo y a Gayo, 15 para que ninguno diga que fuisteis bautizados en mi nombre. 16 También bauticé a la familia de Estéfanas; de los demás, no sé si he bautizado a algún otro. 17 Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo.”

De igual manera, Pablo nos dice exactamente cuál es el evangelio que salva:

    1ª Corintios 15:1-4: “Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; 2 por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. 3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;”

Note lo que Pablo declara del evangelio, declaración que no incluye el bautismo en la definición del verdadero evangelio.

Debemos entonces preguntarnos: “Si el bautismo es necesario para la salvación, ¿por qué Pablo lo minimizó y aún más, lo excluyó de la descripción de lo que se requiere para la salvación?” La respuesta simple, es que esto se debe a que el bautismo no es necesario para la salvación.

Prueba adicional de que el bautismo no es un requisito para la salvación se encuentra donde Pedro estaba predicando el evangelio; las personas fueron salvas y después fueron bautizadas:

    Hechos 10:44-46: "Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. 45 Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. 46 Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios”.

Es muy significativo, ya que el don del Espíritu Santo estaba sobre los gentiles quienes estaban hablando en lenguas, y las lenguas, de acuerdo a la Escritura, es un don dado, solamente a los creyentes (Ver, 1ª Corintios 14:1-5). Los impíos no alaban al Dios vivo y verdadero, ya que este acto, es una cuestión de profundidad espiritual y que es extraña al impío:

    1ª Corintios 2:14: “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”.

Por lo tanto, aquellos en Hechos 10:44-46 que estaban hablando en lenguas y alabando a Dios eran, definitivamente, personas salvas, las cuales ya eran salvas antes de ser bautizados. Esto no es una excepción; es una realidad. Esto prueba que el bautismo no es necesario para la salvación y que Hechos 2:38 no está tampoco, enseñando su necesidad. Pero si no lo está haciendo, entonces, ¿por qué el bautismo es mencionado aquí?
El contexto bíblico del pacto

Generalmente, un pacto es un acuerdo entre dos o más partes. Con frecuencia, los pactos tienen señales visibles que los representan. En la cena del Señor (o comunión), los elementos del pan y del vino son buenos ejemplos de esto. En cuanto a la circuncisión, esta fue, tanto una señal de pacto como el rito de iniciación al pacto de Abraham (Génesis 17:10); pero ninguna de estas señales externas en estos pactos salvó a alguien.

    Génesis 17:7: “Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti”.

Posteriormente, Dios instruyó a Abraham para que se circuncidasen, no sólo cada adulto mayor, sino también todos los niños como una señal del pacto (Génesis 17:9-13). Si los niños no eran circuncidados, no eran considerados bajo el pacto de la promesa, dado a Abraham. Esta es la razón por la cual, Séfora, circuncidó a su hijo, tirando el prepucio a los pies de Moisés después de que hubiera fallado al circuncidar a su hijo (Éxodo 4:24-25). Ella, comprendía la importancia del pacto entre Dios y sus hijos. Debemos entender que la circuncisión no garantizaba la salvación de aquellos a los que se la hacían. Este, fue un rito con un significado especial sólo para los judíos y para quienes habían nacido en la familia de Dios. Esta circuncisión era una señal externa de la promesa del pacto. Rechazarlo era rechazar el pacto; pero aun aceptándolo, no garantizaba la salvación.
Aquí existe un riesgo de otro debate teológico

Existe un debate dentro del cristianismo acerca de la naturaleza del bautismo y a quién debe ser administrado. No se está tratando de convencer a alguien de los objetivos propios del bautismo, ya sea este para niños o sólo para adultos. La siguiente información solo es presentada como una prueba de que el bautismo es una señal de pacto, y no es esencial para la salvación.

En el Nuevo Testamento, la circuncisión es mencionada muchas veces; pero con respecto al bautismo, ésta se menciona específicamente en Colosenses:

    Colosenses 2:11-12: "En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; 12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos".

En estos versículos, el bautismo y la circuncisión están relacionados. Lo extensa de esa relación está todavía siendo debatida. No obstante, Pablo también dice en Romanos 2:29: “sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios”. Como puede ver, la circuncisión para los cristianos es del corazón y debido a esto, nosotros estamos ahora incluidos en el pacto de Abraham debido a que como gentiles, antes, no estábamos:

    Efesios 2:12: “En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo”.

En Gálatas 3:8, Pablo llama a la promesa del pacto de Abraham el evangelio y en particular, la señal de ese pacto era la circuncisión:

    Gálatas 3:8-9: “Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones. 9 De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham”.

Esto es lo que hay que entender. Debido a que el pacto de Abraham está todavía vigente y de acuerdo a Gálatas 3:8, nosotros somos justificados por la fe, ¿hay entonces una señal de pacto para nosotros hoy? Creemos que la respuesta es un sí resonante. El bautismo, reemplaza la señal de pacto de la circuncisión del Antiguo Testamento por diferentes razones:

    Hubo un Nuevo Pacto establecido en la cena
        Lucas 22:20: "De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama".
    En la circuncisión hubo derramamiento de sangre, pero en el bautismo no hay derramamiento de sangre. Ahora, que la Ley ha sido cumplida en Cristo la señal del pacto ha cambiado.

Si Ud. entiende que el bautismo es una señal de pacto, puede ver entonces que es una representación de la realidad de Cristo circuncidando nuestros corazones:

    Romanos 2:29: "sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios".
    Colosenses 2:11-12: "En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de nosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; 12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos".

Entonces, el bautismo es nuestra proclamación externa de la bendición interna de la regeneración, de la “circuncisión del corazón”. El bautismo viene después de la fe, la cual es un don y obra de Dios (Juan 6:28). Una vez más, el bautismo es la señal del pacto de Dios con nosotros.
Hechos 2:39 y “la promesa”
Esto explicaría el por qué, Pedro, en Hechos 2:39, dice: “Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. ¿De qué promesa está hablando Pedro cuando dice, “la promesa”? Note que él no dice, “esta promesa” sino, “la promesa”.  Si Pedro se estaba refiriendo al bautismo como la promesa, él hubiera dicho “esta promesa”. En vez de esto, dice, “la promesa”. Esto es significativo.

La frase “la promesa” ocurre en 26 versículos de la Biblia en el Nuevo Testamento. Se usa con referencia para diferentes temas.

    El Espíritu Santo: Lucas 24:49; Hechos 2:33; Gálatas 3:14.
    Dios le promete a Abraham multiplicar sus descendientes en Egipto, tanto física como espiritualmente: Hechos 7:17; Hebreos 6:13, 15, 17.
    La promesa del Mesías: Hechos 13:32; 26:6-7; Romanos 4:13-14, 16; Gálatas 3:17, 19, 22; Efesios 3:6; 2ª Timoteo 1:1.
    La promesa de la redención eterna: Hebreos 9:15; 1ª Juan 2:25.
    La promesa de que Sara tendría un hijo: Romanos 4:20; Gálatas 4:23.
    La promesa de que a través de Isaac, el mundo sería bendecido: Romanos 9:8.
    La promesa del regreso de Jesús: 2ª Pedro 3:4.
    La promesa de matar a Pablo por los adversarios de Pablo: Hechos 22:21.

Pero estamos más interesados en el contexto de Hechos 2 el cual empieza con el derramamiento del Espíritu Santo (Hechos 2:1-13). Pedro predica un sermón y cita muchas Escrituras del Antiguo Testamento (Hechos 2:14-35). En Hechos 2:22, Pedro dice específicamente: “Varones israelitas, oíd estas palabras…” Pedro, les habla a los judíos.  “La promesa” del derramamiento del Espíritu fue dada a los judíos y Pedro está hablando en un lenguaje de pacto por parte de Dios como es mencionado en el Antiguo Testamento. Debido a que Pedro cita a Joel 2:28-32 en Hechos 2:17-18, fácilmente podemos ver de lo que Pedro está hablando acerca de “la promesa” en Hechos 2:39.

    Hechos 2:17-18: “Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños; 18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán”.
    Isaías 44:3: “Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos”.

Pedro, declara en Hechos 2:38: “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”. Claramente está hablando de la promesa de Dios de otorgar el Espíritu Santo en una nueva y mejor forma. ¿Pero está diciendo él que las personas serán salvas por el bautismo en agua o que el bautismo es parte de la salvación? Para nada. Pedro está simplemente hablando acerca de la señal de pacto: ¡el bautismo!

Considere esta prueba que viene de Pedro y que las personas son salvas antes del bautismo:

    Hechos 10:44-48: “Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. 45 Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. 46 Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios. 47 Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? 48 Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días”.

Note que Pedro había estado predicando el evangelio y que el Espíritu Santo cayó sobre las personas que estaban escuchándolo. En el v. 45 vemos que, “también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo”. Estas personas ya eran salvas. El don del Espíritu Santo estaba sobre los gentiles y estaban hablando en lenguas. Esto es significativo ya que las lenguas es un don dado a los que ya son creyentes (Ver, 1ª Corintios 14:1-5). Además, los no creyentes no alaban a Dios y no lo pueden hacer ya que alabar al Dios verdadero es una cuestión espiritual profunda que es extraña a los no salvos (1ª Corintios 2:14). Por lo tanto los que estaban hablando en lenguas y alabando al Señor, de acuerdo a Hechos 10:44-48, eran salvos definitivamente y eran salvos antes de ser bautizados. Este ejemplo no es una excepción: es una realidad.
Conclusión

Hechos 2:38 vincula estrechamente el arrepentimiento y el bautismo ya que en el contexto se usa un lenguaje y concepto de pacto. No está declarando que Ud. debe bautizarse para poder ser salvo. Está diciendo que el bautismo es la identificación de pacto completa y total con Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección. No es la representación de pacto (el bautismo como tal) de lo que Cristo hizo para salvarnos, sino la realidad de Su sacrificio el cual recibimos por fe (Romanos 5:1; Gálatas 3:8). Por esto es que podemos ver en Hechos 10:44-48 a un grupo de personas que son salvas antes de ser bautizados.

El bautismo no salva y tampoco es parte de la salvación. Es algo que se hace cuando la persona ya ha sido salvada.





El bautismo y Romanos 4

Por, Matt Slick

La justificación es la declaración legal de Dios por la que declara justo a un pecador delante de Él. Sólo los creyentes son justificados. Aquellos que son justificados han sido “salvados” de la ira de Dios; por lo tanto, todos aquellos que son justificados son salvos. Esta justificación está basada en la obra de Cristo, la cual es contada al creyente por la fe y no por obras.

La palabra “justificación” viene del griego “dikaíosis” e indica, “el acto de pronunciar justicia, justificación, absolución”. Su significado preciso está determinado por el verbo “dikaioo” que significa “justificar”.1
Comentarios de eruditos acerca de la justificación

    “Para Pablo, justificación significa, el acto de Dios de perdonar los pecados de los hombres culpables, y por su gracia, considerar a los hombres justos, libres, a través de la fe en Cristo, no sobre el terreno de sus propias obras, sino por la representación del Señor Jesucristo al guardar la ley y en el derramamiento redentor de su sangre para beneficio de ellos”.2
    “La justicia de Dios significa justificación. Legalmente, la justicia se le abona a los creyentes. El juicio de Dios logra hacer esto por remisión. La justificación no es simplemente 'como si', ya que la sentencia de Dios es soberana. Ni tampoco es el logro debido a la rectitud moral. Los justos son 'rectos' delante de Dios”.3
    “El acto de Dios al declarar a los hombres libres de culpa y aceptables a Él”.4

Podemos ver que la justificación es un acto legal de Dios. Es “legal” ya que trata con la Ley y ésta —la justificación— es la obra de Dios, no la del hombre. Note por favor, que la justificación es comparada con la ira. Es importante entender esto, ya que nos muestra que la justificación realmente significa que una persona es justificada delante de Dios, que tiene paz para con Él y que es precisamente salvo de Su ira. Esta justificación se puede apreciar en los siguientes versículos:

    Romanos 5:1: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”.
    Romanos 5:9: “Pues muchos más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira”.

Claramente, podemos ver que quien es justificado, está en paz con Dios y no enfrentará juicio. Esto, nos enseña, de forma rotunda que todos aquellos que son justificados son, en consecuencia salvos y que no existe ninguna diferencia entre la salvación y la justificación como algunos enseñan. En otras palabras, algunos enseñan, que la salvación y la justificación no son lo mismo y que una persona puede ser justificada pero no salvada. Obviamente, esto es ilógico y contrario a lo que las Escrituras enseñan.
La justificación es por fe, aparte de las obras

Una de las preguntas más importantes que se levantan en círculos teológicos es si nuestras obras juegan o no, algún papel en ser justificados delante de Dios. Algunos dicen que la sola fe no nos puede salvar y que debemos mostrar nuestra fe con buenas obras y que si no las mostramos, no podemos ser salvos. Esta posición es anti bíblica. Considere los siguientes versículos:

    Romanos 3:28-30: “Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. 29 ¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles. 30 Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión”.
    Romanos 4:5: “mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia”.
    Romanos 10:4: “porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree”.
    Romanos 11:6: “Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra”.
    Gálatas 2:16: “sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado”.
    Filipenses 3:9: “y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe”.

Podemos ver que Pablo separa la fe de las obras y declara que por las obras de la Ley nadie es hecho justo delante de Dios. Específicamente nos dice a nosotros, que aquel que no hace obras sino que cree, es el que es justificado (Romanos 4:5). Por lo tanto, sólo el creer es lo que nos justifica, aparte de cualquier obra. De esta forma, Pablo, a través  de la Escritura inspirada, niega las obras como una opción para nuestra justificación delante de Dios. Esto significa que lo único que queda es la fe, solamente la fe.
El bautismo y la justificación

¿Cómo se obtiene la justificación? ¿Es solamente por fe o es por fe y algo más? ¿Es por fe y el bautismo? ¿Es por fe y la manifestación de nuestras buenas obras?

En el contexto de aquellos que creen que el bautismo es necesario para la salvación, una persona no puede ser declarada por Dios salva por la sola fe. Debe ser salva por la fe y el bautismo. Esto significaría que si una persona en su lecho de muerte, y quien es visitado por el capellán del hospital, escucha la predicación del evangelio, cree en Cristo por la fe, recibiéndolo, cree que Él es Dios en carne, quien murió y resucitó físicamente en Su mismo cuerpo, ¿iría al infierno si no es bautizado antes de su muerte? La conclusión lógica de la posición que requiere el bautismo para salvación es que esa persona se condenaría.

¿Puede ser esto verdad o encontramos en la Escritura la enseñanza de que la justificación ocurre por la fe sin algo más que esté involucrado? La respuesta es simple: La justificación es solamente por fe, no por fe y algo más. Lo demostraremos seguidamente.
Romanos 4

Vemos en Romanos 4 una declaración de justificación solo por fe. Vamos a empezar mirando los primeros seis versículos de la Versión Reina Valera 1960:

    Romanos 4:1-6: “¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro padre según la carne? 2 Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios. 3 Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. 4 Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; 5 mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia. 6 Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras”.

Note que en el v. 3, Abraham le creyó a Dios (tuvo fe en Dios) y que este creer le fue contado para justicia. La palabra “contada, considerada”, viene del griego “logízomai”; y significa, “contar, considerar, tener en cuenta, hacer un recuento de, una cosa contada a, etc.”5 Esta significa, “primeramente, considerar, ya sea por cálculo o por imputación”.6 La Nueva Biblia Estándar Americana, la Versión Estándar Revisada y la Versión Estándar Americana usan “contada”; así como también la VRV 60. El punto del texto es simplemente, que Abraham fue justificado delante de Dios por fe.

En el v. 5, Pablo dice: “mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia”. Debido a que Abraham fue justificado por fe, así también, nosotros ahora que no obramos, sino que creemos, también somos justificados por fe. Aquel que cree es justificado por fe ya que “…su fe le es contada por justicia”, de la misma forma como le fue contada a Abraham.

Note que el énfasis es en el creer y solamente en el creer ya que Pablo específica y claramente designa a la fe, aparte de cualquier clase de obra.

Algunos pueden objetar diciendo que Abraham era del Antiguo Testamento y del Antiguo Pacto, y que nosotros estamos bajo el Nuevo Pacto y debemos ser bautizados para ser salvos. Pero esto no puede ser así, debido a que Pablo nos dice que Abraham fue justificado por fe, relacionando entonces la justificación de Abraham al tiempo presente cuando dice, “mas al que no obra [hablando de nosotros ahora], sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia” (v. 5). Pablo abarca tanto el Antiguo como el Nuevo Pacto y tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento, y toma el ejemplo de la justificación de Abraham por fe e igualándola a la justificación en el tiempo actual.

Una vez más y para revisar este punto crítico, releamos lo que Pablo dice:

    Romanos 4:3-5: “…Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. 4 Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; 5 mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia”.

Pablo contrasta lo sucedido a Abraham con lo que sucede con nosotros en este tiempo. Él nos coloca a todos en el mismo barco de la justificación por fe. En el v. 3, Pablo habla acera de Abraham, el cual fue justificado por fe, y en el v. 5, dice que aquel que cree “en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia”.
¿La Ley Mosaica?

En el v. 4, no se hace referencia a la Ley Mosaica. En este versículo Pablo habla de las obras y del salario pero con referencia a que esas “obras” son las cosas trabajadas con las manos, y que merecen un salario por lo que es llevado a cabo. En el v. 5, Pablo nos dice: “mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia”, diferenciando así, cualquier tipo de salario con el favor inmerecido de la fe, y por ende, de la justificación. La confianza o entrega constante a Dios es el primero y único requisito que se exige del hombre que es declarado justo. Y aun así, esta confianza o entrega no puede ser considerada como obra: Es sólo, el favor inmerecido de Dios.

Pablo quiere que entendamos este punto claramente. Él continúa y dice:

    Romanos 4:8-11: “Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado. 9 ¿Es, pues, esta bienaventuranza solamente para los de la circuncisión, o también para los de la incircuncisión? Porque decimos que a Abraham le fue contada la fe por justicia. 10 ¿Cómo, pues, le fue contada? ¿Estando en la circuncisión, o en la incircuncisión? No en la circuncisión, sino en la incircuncisión. 11 Y recibió la circuncisión como señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo estando aún incircunciso; para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados; a fin de que también a ellos la fe les sea contada por justicia”.

Pablo nos dice que la justificación de Abraham fue antes de que fuera circuncidado. Este sello de justicia, en el v. 11, es la circuncisión; no como si esta fuera lo que salvó a Abraham; o lo que lo llevó a ese estado de justicia con Dios, sino repito, “como sello de la justicia de la fe que tuvo estando aún incircunciso.” Abraham no fue justificado por la fe después de haber sido circuncidado; él fue justificado por la fe aparte de la circuncisión. Obviamente, esto sucedió antes de la circuncisión.

    Romanos 4:12-18: "y padre de la circuncisión, para los que no solamente son de la circuncisión, sino que también siguen las pisadas de la fe que tuvo nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado. 13 Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe. 14 Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa. 15 Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión. 16 Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros 17 (como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen. 18 El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia".

En el v. 16, Pablo iguala la fe y la gracia. Esta promesa, es la gracia inmerecida. Esta promesa es para todos los descendientes de Abraham, no solamente los judíos que siguen la Ley, sino también aquellos que son, “de la fe de Abraham”, a los que participan de esta fe. Abraham, a quien Dios le dijo que en él, todas las naciones de la tierra serían bendecidas (incluyendo a los gentiles), es el padre de todos aquellos que son justificados por fe:

    Gálatas 3:29: “Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa”.

Si Abraham fue justificado por la fe antes de que fuera circuncidado y antes de que ofreciera a Isaac –o  sea, antes de demostrar su fe por sus obras, entonces nosotros también somos justificados por fe antes de ser circuncidados espiritualmente; o sea, al ser sepultados con Cristo en el bautismo por lo que dice Colosenses 2:11-12 (“En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; 12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos”). Así es, somos, ¡espiritualmente circuncidados!

Pablo presenta una enérgica comparación entre la circuncisión y el bautismo. La circuncisión en el Antiguo Testamento representaba la futura circuncisión del corazón; esto es, representaba la señal y el sello del evangelio. En Gálatas 3:8 Pablo dice: “Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones”. Note que el pacto Abrahámico es llamado el evangelio (la buena nueva). Y esta cita, es de Génesis 12:3: “…y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”, la cual es anterior a la circuncisión y antes de que Abraham ofreciera a Isaac. En otras palabras: antes de que Abraham hiciera algo por sí mismo.

Pablo nos dice que la circuncisión del corazón se muestra al ser sepultados en el bautismo. Si Pablo hace tan enérgica comparación entre la circuncisión y el bautismo, entonces, necesitamos examinar si el bautismo o no, como la circuncisión, es considerado bíblicamente, una obra.
¿Es el bautismo una obra?

Aquellos que sostienen la regeneración por el bautismo, dicen que es necesario ser bautizado en agua para poder ser salvo; pero que el bautismo en sí, dicen ellos, no es una obra ya que es algo que no se hacen ellos mismos; sino que es algo que les hacen a ellos. Pero el mismo argumento puede ser aplicado a la circuncisión. La circuncisión era algo que los judíos no se hacían a sí mismos: era algo que les hacían a ellos. Pero aun así, Pablo condena a aquellos que tratan de circuncidar como un medio de completar o perfeccionar el proceso de ser justificados solamente por fe.

    Gálatas 3:1-4: "¡Oh gálatas insensatos! ¿Quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? 2 Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? 3 ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu ahora vais a acabar por la carne? 4 ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano”.

Pablo condena, abiertamente, aquellos que tratan de terminar por el esfuerzo de la carne lo que ya fue iniciado por el Espíritu. Inclusive, Pablo menciona nuevamente el mismo versículo acerca de Abraham: “Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia” (v. 6). Claramente, Pablo nos está diciendo que la justificación es por fe, no por fe y circuncisión, ni fe y algo más, ni tampoco fe y bautismo.

Pablo continúa, y menciona la circuncisión:

    Gálatas 5:2-6: “He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo. 3 Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley. 4 De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído. 5 Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia; 6 porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor”.

Pablo, abierta y directamente, condena a aquellos que buscan completar la obra de Dios en la cruz con un esfuerzo humano como es la circuncisión. Entonces dice, que aquellos que buscan la circuncisión están bajo la obligación de mantener toda la ley. ¿Por qué? Porque estaban creyendo en una obra recibida pasivamente (como la circuncisión) en combinación con la fe, y no estaban creyéndole a Dios solamente por la fe. Así pues, Pablo fundamentalmente, condena a los gálatas porque estaban agregándole un requisito a la fe, al decir que había necesidad de algo más para hacer y así, poder ser salvo.
¿Qué podemos ver en Romanos 4:1-18?

Podemos llegar a conclusiones desde el texto bajo examen.

    v. 2: Abraham no fue justificado por las obras delante de Dios.
    v. 3: Abraham le creyó a Dios y su fe le fue contada como justicia.
    v. 4: Pablo habla de las obras más allá del alcance de la Ley Mosaica.
    v. 5: Aquellos de nosotros que no trabajamos sino que creemos, somos justificados por fe.
    v. 6: Ser declarado justo es aparte de las obras humanas.
    v. 9: La fe le fue contada a Abraham como justicia.
    v. 10: Abraham fue justificado por fe antes de la circuncisión.
    v. 11: La circuncisión es un sello de la justicia que es por fe el cual ya tenía antes de ser circuncidado.

Romanos 5

    Romanos 5:1-2: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. 2 por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios”.

Pablo entonces continúa diciendo: “Justificados, pues, por la fe”. Aquí, el único contexto disponible para nosotros se encuentra en Romanos 4 donde Pablo nos dice que Abraham fue justificado por fe, aparte de cualquier obra, de cualquier sello, de cualquier señal y de cualquier ceremonia ya fuera ésta llevada o no a cabo pasiva o activamente. Del Antiguo Testamento Pablo nos ha enseñado la doctrina de la justificación por fe y lo ha hecho señalando que Abraham fue justificado por fe, aparte de cualquier cosa que él haya hecho o que le hayan hecho a él.

Por lo tanto, podemos ver que el bautismo no es necesario para la salvación. Somos justificados por fe, no por fe y algo más.
Objeciones Respondidas

    El Bautismo no es una obra debido a que éste se nos hace a nosotros; no es algo que hagamos.
        Esto fue respondido anteriormente en la condenación que Pablo hace de la circuncisión, la cual es también hecha al ser humano. Por lo tanto, no es algo que la persona haga. Pablo, rechaza ésta como una obra, sin importar si la misma nos la hace alguien a nosotros.
        Si una persona es justificada por la fe, entonces, es solamente justificada por la fe. La fe en Dios es lo que la justifica. Si esa persona es justificada por fe, y después es bautizada, entonces, no es justificada por fe, sino por la fe y el bautismo.
        La fe es creer. Si somos justificados por fe, somos justificados al momento de creer. Pero si somos justificados por la fe cuando nos bautizamos, no estamos siendo justificados por la fe al creer; porque como dijimos antes, la fe y el creer ocurren antes del bautismo; no al momento del bautismo. Si el bautismo fuera necesario para salvación, no seríamos justificados por la fe, ya que obtendríamos la fe al momento de ser bautizados y no, antes. Por lo tanto, el bautismo de regeneración niega la justificación por fe. Si la fe es combinada con una acción para poder traer justificación, entonces no es justificación por fe, sino justificación por fe y algo más.
    Pero no se dice que somos justificados como lo fue Abraham.
        Sí lo dice. Pablo nos dice que Abraham fue justificado por fe y relaciona entonces la justificación de Abraham al tiempo presente cuando dice, “mas al que no obra, [hablando de nosotros ahora] sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia” (Ro 4:5). Pablo abarca tanto el Antiguo como el Nuevo Pacto y tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento, y toma el ejemplo de la justificación de Abraham por fe y la iguala a la justificación para el día presente.
    Esto dice que los judíos estaban buscando ser justificados por la Ley. Pero nosotros, los que creemos que el bautismo es necesario para la salvación, no estamos de acuerdo con ser justificados por la Ley.
        Si Ud. está o no de acuerdo con esto, no cambia el hecho de que Pablo condenó a aquellos que buscaban ser justificados con la circuncisión para completar su fe. Recuerde Colosenses 2:11-12, donde Pablo, claramente, compara el bautismo y la circuncisión. Los gálatas habían escuchado el evangelio de salvación y de la fe en Cristo, pero se les estaba diciendo que una “pequeña obra” era necesaria para que ellos recibieran esa justificación. ¿Por qué entonces, Pablo los condena? Porque una persona es justificada por la fe. Una persona, o es justificada cuando cree o no ha sido todavía justificada.
    Podemos ser justificados antes de ser salvos y al final, no ser salvos así hayamos sido justificados.
        Éste es un argumento ignorante. Ser justificado significa que Dios ha declarado que esa persona es, legalmente, justa en Su presencia. Esto significa que ha sido salva del justo juicio de Dios. Por lo tanto, aquellos que son justificados sí son salvos.
    Según Santiago 2:19, la fe de Abraham no fue como la de los demonios. Esta fe tuvo obras, pero después de la fe. Por lo tanto, primeramente la fe, combinada posteriormente con sus obras, salvó a Abraham.
        Santiago está hablando acerca de la fe falsa y verdadera. Los demonios tienen fe falsa, la cual no llevó a buenas obras. Pero la fe verdadera es manifestada delante de los demás por las acciones. Esta es la razón por la cual Santiago 2:14 empieza su discurso mencionando la fe muerta, e inmediatamente pasa a explicar lo que realmente es la fe verdadera. Para más información acerca de esto, ver: ¿Somos Justificados por Fe (Romanos) o por Obras (Santiago)?
    Santiago dice que somos justificados por obras
        “Santiago habla tres veces acerca del ser justificados por obras. La referencia es acerca de la justificación presente. Abraham es un hombre justo cuyas obras son reconocidas. Esto no se dice para entrar en polémica contra el pensamiento Paulino, sino para poder enfatizar que la fe verdadera no es inactiva sino activa. (Santiago 2:21ss)”.7 Una vez más, ver: ¿Somos Justificados por Fe (Romanos) o por Obras (Santiago)?
    La fe es algo que nosotros hacemos, así que su idea es inválida
        Esto muestra que la persona que está objetando no entiende que Pablo contrasta la fe con cualquier obra. Así entonces, desde el momento en que la fe es comparada con las obras, está excluida de la categoría de la obras. Decir que la fe es algo que nosotros hacemos para igualar posteriormente a las obras, es una aseveración absurda, debido especialmente a que es Dios quien nos concede el que nosotros creamos (Filipenses 1:29). Nuestro creer es en la obra de Dios (Juan 6:28-29) y nacemos de nuevo no por nuestra propia voluntad. (Juan 1:13).
    Pedirle a Jesús que lo salve, que lo perdone de sus pecados es, “hacer algo”
        Pedirle a Jesús que lo perdone de sus pecados es un recurso al que apelamos por la fe en el Señor. Jesús nos dijo que pidiéramos cualquier cosa y que lo haría (Juan 14:14) y estamos para invocar Su nombre (1ª Corintios 1:2). Orarle a Cristo no es una obra, ni una ceremonia, sino un requisito de nuestra fe, lo cual es un resultado de la obra de Dios en nosotros. Es Dios quien nos concede el creer (Filipenses 1:9). Nuestra fe es la obra de Dios (Juan 6:28-29), y nacemos de nuevo, pero no, por nuestra propia voluntad (Juan 1:13).
        Esta objeción falla al no distinguir entre dos categorías: la fe y las obras. La fe es un creer en la obra de Dios. Aun cuando es algo que hacemos, como el creer, no es nuestra obra, sino la obra de Dios (Jn 6:28-29) y no cae dentro de la categoría de las obras contra las cuales Pablo estaba llevando a cabo tan severo contraste.



El bautismo y Romanos 6:3-5

Por, Matt Slick

Romanos 6:3-5 es con frecuencia usado como un texto de prueba por aquellos que declaran que el bautismo es esencial para la salvación. Hay una fuerte comparación entre nuestro bautismo y el de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. Mirado superficialmente, uno podría concluir de estos versículos que el bautismo es parte esencial de la salvación.

    Romanos 6:3-5: “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. 5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección”.

¿Se nos muestra en esta sección de la Escritura que el bautismo es necesario para la salvación? No, no lo hace. Primero, por el resto de la Escritura, que la salvación es por fe, no por fe y algo más que hagamos (Romanos 3:28-30). Segundo, podemos ver en otros lugares de la Escritura que el bautismo sigue a la fe. Lea por favor, Hechos 16:30-33 donde el carcelero pregunta específicamente qué debe hacer él para ser salvo, y mire dónde encaja el bautismo:

    Hechos 16:30-33: “y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? 31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. 32 Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. 33 Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos”.

Si el bautismo fuera parte de la salvación, Pablo hubiera tenido que decir: “Cree y se bautizado y serás salvo”. Pero no lo hizo:

    Hechos 10:44-48: “Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. 45 Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. 46 Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios. 47 Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? 48 Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días”.

Estas personas ya eran salvas. El don del Espíritu Santo estaba sobre los gentiles y estaban hablando en lenguas. Esto es significativo ya que las lenguas es un don dado a los que ya son creyentes (1ª Corintios 14:1-5). Los no creyentes no alaban a Dios y no lo pueden hacer ya que alabar al Dios verdadero es una cuestión espiritual profunda que es extraña a los no salvos (1ª Corintios 2:14). Por lo tanto, los que estaban hablando en lenguas y alabando al Señor de acuerdo al pasaje anteriores, eran salvos definitivamente y eran salvos antes de ser bautizados. Este ejemplo no es una excepción: es una realidad.
¿Qué dice Romanos 6:3-5?

    Romanos 6:3-5: “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. 5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección”.

La frase “bautizados en” sucede cinco veces en el Nuevo Testamento en cuatro versículos de la manera como se encuentran en la Versión King James y la Nueva Biblia Americana Estándar.

    Romanos 6:3: “¿O acaso no saben ustedes que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús hemos sido bautizados en Su muerte?”
    1ª Corintios 10:2: “y todos fueron bautizados en Moisés en la nube y en el mar”.
    1ª Corintios 12:13: “Por que por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean Judíos o Griegos, esclavos o libres, y a todos se nos ha dado de beber de un solo Espíritu”.
    Gálatas 3:27: “Por que todos ustedes los que fueron bautizados en Cristo han sido vestidos a sí mismos con Cristo”.

Ser bautizados “en Cristo”, “en Su muerte”, “en Moisés” y “en un solo cuerpo” es estar identificado públicamente con aquello por lo que Ud. está siendo bautizado. El enfoque no es el bautismo mismo, sino lo que el bautismo representa. En el caso de Romanos 6:3-5, ser bautizado en Cristo es identificarse públicamente con la muerte, sepultura y resurrección de Cristo lo cual, dice ser el evangelio que salva en 1ª Corintios 15:1-4. Entonces el bautismo es una proclamación pública declaratoria de que la persona está creyendo en el sacrificio de Cristo.

El bautismo por inmersión es un símbolo perfecto de esta obra de Cristo con la cual el cristiano se identifica a sí mismo. De la misma forma como Cristo murió y fue levantado a una nueva vida, así también al cristiano, en Cristo, se le dice que tiene que morir (Romanos 6:11; Colosenses 3:3) para que tenga una nueva vida. Esta nueva vida de regeneración es por la fe, la obra interna del Espíritu Santo; y el  bautismo es la obra externa de identificación con Cristo. Esto por lo que la referencia al bautismo en la Biblia está tratando más con “nuestra unión e identificación con Cristo que con el bautismo en agua.”1

    El bautismo es estar identificado como un discípulo:
        Mateo 28:18-19: "Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo".
    El bautismo puede ser comparado a un nuevo nacimiento
        Juan 3:5: "Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios".
    El bautismo es comparado a la muerte y resurrección de Jesús
        Romanos 6:3-5: "¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. 5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección".
    El bautismo es comparado al Éxodo de Israel y el paso a través del Mar Rojo
        1ª Corintios 10:2: "y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar".
    El bautismo es comparado a la salvación de Noe del diluvio al entrar en el arca
        1ª Pedro 3:21: "El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo".

En cada una de las referencias anteriormente mencionadas, el bautismo es una forma de identificación con algo. Cuando las personas fueron bautizadas con el bautismo de arrepentimiento de Juan el Bautista, no fue el bautismo lo que les garantizó a ellos el arrepentimiento o hizo del arrepentimiento algo real. El arrepentimiento es algo que sucede internamente y es la obra de Dios (2ª Timoteo 2:25). Al participar en el bautismo de Juan se proclamaba públicamente que la persona bautizada aceptaba el mensaje de Juan, el cual era, el arrepentimiento. Por eso fue llamado el bautismo de arrepentimiento. No que el bautismo trajera arrepentimiento; más bien el bautismo era el resultado del arrepentimiento. Pero, primeramente, la persona tenía que arrepentirse y después ser bautizada como una proclamación de su decisión. Del mismo modo, el cristiano debe primero decidir arrepentirse, recibir a Cristo por fe (Juan 1:12), creer en el sacrificio de Cristo y después participar en la proclamación pública de identificación con la obra de Cristo a través  del bautismo.

Lo que representa el bautismo, es una identificación con la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. La sangre derramada de Cristo es lo que nos limpia de nuestros pecados (Hebreos 9:22), no el ser lavados con agua. Es la muerte de Cristo lo que paga por el pecado. La sepultura de Jesús es la prueba de que Él, en efecto, murió. La resurrección de Jesús es la prueba de que Dios el Padre aceptó el sacrificio de Cristo y que la muerte es conquistada. Otra vez, para un cristiano el ser bautizado es hacer una proclamación pública de que está creyendo en la obra de Cristo, que se está llamando a sí mismo con Cristo y cree en lo que Cristo ha hecho. Esta es la razón por la que Romanos 6:11 dice: “Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro”. ¿Por qué? Porque, “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” (Gá 2:20). Es en la cruz donde Cristo pagó por nuestros pecados no en Su bautismo ni en nuestro bautismo. Esta es nuestra identificación con Él, el ser contado “en Cristo” es lo que nos permite decir que hemos sido crucificados con Cristo para estar muertos al pecado. No estamos muertos al pecado por nuestro bautismo. Más bien estamos muertos al pecado, por fe, en lo que Cristo hizo en Su sacrificio.
Conclusión

Romanos 6:3-5 nos habla de la obra de Cristo y de nuestra identificación pública con este. En ese mundo antiguo de pluralidad religiosa en dioses romanos y de otras culturas, en las leyes estrictas del sistema judío, el ser bautizado era hacer una declaración audaz de entrega a Cristo como el Señor resucitado. No era el agua lo que salvaba, sino la fe en Cristo y en Su obra.



El bautismo y Gálatas 3:27

Por, Matt Slick

Gálatas 3:27 es usado con frecuencia por los regeneracionistas bautismales para sostener la idea de que Ud. debe ser bautizado para ser salvo. Sostienen que el bautismo es la obra externa donde una persona “está en Cristo”, donde es “revestida con Cristo”, por lo tanto, esto significa que el bautismo salva. También enseñan que el ser sumergido en el agua bautismal es el lugar y el momento de la liberación los pecados. Pero esto, simplemente es mentira.

Gálatas 3:27 no puede ser entendido separado del contexto; por lo tanto, debe ser examinado en su contexto.

    Gálatas 3:24-29: “De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. 25 Pero venida la fe, ya no estamos más bajo ayo, 26 pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; 27 porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. 28 Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. 29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa” (Énfasis añadido).

En la sociedad romana, los hijos eran entregados al cuidado de esclavos fieles. Esto sucedía con frecuencia cuando el hijo tenía entre seis o siete años y este cuidado no terminaba  hasta la pubertad.

    “Estos esclavos eran excesivamente severos con la disciplina y estaban encargados de guardar a los niños de la maldad de la sociedad y darles entrenamiento moral. Esto fue como la función de la Ley hasta que Cristo vino y las personas pudieron ser justificadas por fe en Él”.1

La Ley fue, un riguroso maestro para los judíos, y muy difícil de guardar. Esta es la razón por la cual la Ley señala a Cristo al mostrar nuestras inhabilidades para guardarla y para mostrarnos más bien, que debemos confiar en la fe. Esta es la razón del por qué la justificación es por fe (Romanos 3:24-26) ya que nosotros no podemos obtener la justificación por la Ley:

    Romanos 3:28-30: "Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. 29 ¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles. 30 Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión".
    Filipenses 3:9: "y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe".
    Gálatas 3:27: “Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos”.

Como se dijo anteriormente, en la sociedad romana un niño tenía que estar bajo el cuidado de un tutor y cuando alcanzaba suficiente madurez, se le daba una bata o toga especial; la cual, era un símbolo de que adquiría todos los derechos en la familia.2 Por lo tanto, estar “de Cristo revestidos”, es una frase que significa que el cristiano sale de la Ley y entra al evangelio de la gracia y puede disfrutar de la absoluta aceptación delante de Dios el Padre. Aquí no se dice que el bautismo es lo que nos salva de nuestros pecados.




El bautismo y 1ª Pedro 3:21

 Por, Matt Slick

    1ª Pedro 3:21: “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo.”

Este es el único versículo que dice, que, “el bautismo que corresponde a esto ahora nos salva”. Pero, ¿está enseñando el anterior versículo que debemos ser bautizados en agua para ser salvos? No. Pero para poder entenderlo correctamente, necesitamos verlo en su contexto.

    1ª Pedro 3:18-22: “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; 19 en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, 20 los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua. 21 El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo, 22 quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades” (Énfasis añadido).

La traducción anterior del v. 21 de la Versión Reina Valera del 60, es una buena traducción: “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva”. La palabra clave se encuentra en esta sección y es la del griego, “ἀντίτυπον”, “antítupon”, la cual significa “correspondiente”, “prototipo”, como en “representante”, “contraparte”. Esto es lo que la RV60 “correspondiente”. El bautismo es entonces, “correspondiente” a algo más. La pregunta es: “¿De qué es prototipo el bautismo?”, o “¿a qué es correspondiente el bautismo?”

Si miramos el contexto, se levanta una interesante posibilidad. ¿A qué es correspondiente el bautismo? ¿Al diluvio? ¿Al arca? ¿Qué fue lo que salvo a Noé y a su familia? ¿El diluvio o el arca? Obviamente fue el arca. Noé construyó y entró al arca por fe y fue salvo. (Hebreos 11:7). Las aguas del diluvio destruyeron a los impíos. Pedro además, se refiere constantemente a las aguas del diluvio como el medio de destrucción sobre “el mundo de los impíos” (2ª Pedro 2:5; 3:6) más estas aguas, no destruyeron la salvación de Noé y su familia. Más bien, al entrar Noé y su familia por fe en el arca fue que fueron salvos. Sería bueno que el bautismo se refiera al arca, no a las aguas, lo cual podría ser la razón por la que el resto del versículo dice: “(no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo”; lo cual, es consistente con lo que Pablo dice en Colosenses 2:11-12 donde iguala al bautismo con el ser circuncidado del corazón. En otras palabras, Pedro clarifica que no es el agua del bautismo la que salva, sino una demanda del corazón hacia Dios.

Pero para ser justo, el griego parecería que da a entender que el bautismo se está refiriendo al agua, no al arca. Aun así, necesitamos considerar esto y hacer algunas observaciones. Si miráramos las aguas del diluvio como aquello que quita la maldad del corazón de los malvados, podríamos decir que “correspondientemente o respectivamente”, las aguas del bautismo quitan el pecado de nuestros corazones. Pero aunque este significado parecería ser un poco más natural, el mismo también presenta problemas.

El agua del bautismo no es lo que nos salva; es el sacrificio de Cristo el cual recibimos por fe. En la Escritura leemos numerosos versículos acerca de la justificación por fe (Romanos 5:1), de la salvación por fe (Efesios 2:8), etc., no de la justificación, “por fe y el bautismo”, no de la salvación, “por fe y el bautismo.”1 El hecho es que la salvación se recibe por fe. Pedro, no queriendo declarar que el bautismo en si es lo que nos salva, inmediatamente agrega: “no quitando las inmundicias de la carne, sino como un despertar hacia Dios por una buena conciencia…” Entonces, el agua del bautismo, debe estar acompañada de la obra del Espíritu Santo en la persona; del “despertar hacia Dios por una buena conciencia.” Y este “despertar hacia Dios”, es por fe, de la misma manera como la fe de Noé en Dios lo llevó a construir el Arca, entrar y permanecer en ésta. Fue el Arca la que salvó a Noé, no las aguas del diluvio ya que las mismas lo hubieran destruido a él y a su familia, de la manera como sí destruyó a los impíos. El diluvio fue para Noé un tipo de bautismo así como el paso a través del Mar Rojo fue un tipo de bautismo para los Israelitas.

    1ª Corintios 10:1-4: “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; 2 y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, 3 y todos comieron el mismo alimento espiritual, 4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo”.

Los “bautismos”, tanto el de Noé como el de los israelitas sirvieron como tipos de una transición; esto es, estos movieron a las personas del mundo viejo al nuevo, a una nueva creación. No es el agua lo que salva; es lo espiritual asociado con el agua lo que salva. Tanto para Noé como para Moisés fue la fe en Dios lo que los salvó.

Pero algunos podrían decir que la obra del Espíritu Santo y el acto del bautismo son simultáneos y que el Espíritu Santo obra en y a través del bautismo para traer regeneración. Pero esto, no es el caso, ya que la Biblia nos enseña que la salvación es por fe. (Romanos 5:1; Efesios 2:8). Además, tenemos un claro ejemplo en la Escritura donde las personas fueron salvas antes de su bautismo.
Hechos 10:44-48

    Hechos 10:44-48: “Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. 45 Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. 46 Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios. 47 Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? 48 Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días”.

En estos versículos vemos que Pedro había estado predicando el evangelio y que el Espíritu Santo cayó sobre quienes estaban escuchando. En el versículo 45 leemos, que también sobre los gentiles se derramó “el don del Espíritu Santo”, cuya una de Sus manifestaciones, es el hablar en lenguas. Esto es significativo, ya que las lenguas son una señal del don dado solamente a los creyentes. (Ver, 1ª Corintios 14:1-5). El v. 46 dice que ellos, “magnificaban a Dios”. Los no creyentes no magnifican ni glorifican a Dios, ya que glorificar al verdadero Dios es una cuestión espiritual profunda que es extraña a los que no son salvos. (1ª Corintios 2:14). Por lo tanto, aquellos que en Hechos 10 estaban hablando en lenguas y magnificando a Dios eran definitivamente salvos ya que se movían en el poder del Espíritu Santo, hablando en lenguas y glorificando a Dios. El Espíritu Santo es el que da los dones espirituales carismáticos a la iglesia (1ª Corintios 12:27-28). Y no se los da a los que no creyentes. Note ahora por favor, que fue después de este mover del Espíritu Santo que los creyentes son bautizados. Si el bautismo es necesario para la salvación, entonces, ¿cómo es posible que estas personas estuvieran hablando en lenguas y magnificando a Dios antes que fueran bautizados?

Si Ud. fuera a decir que el Espíritu Santo estaba simplemente trabajando en y través de aquellos que todavía no eran salvos, recuerde entonces que las lenguas y el magnificar a Dios son para la iglesia, no para los que no creyentes. La iglesia consiste de personas que son salvas, no de aquellos que no son salvos. Si ellos no fueran salvos sino sólo hasta el momento en que fueran bautizados, entonces, no pertenecerían al cuerpo de Cristo ni tampoco se moverían en los dones carismáticos. Por lo tanto, ellos debían de ser regenerados antes de que fueran bautizados. Esto no es simplemente una excepción; es una realidad.
Conclusión
1ª Pedro 3:21 no nos está enseñando que el bautismo es lo que nos salva. Más bien, nos está mostrando que el agua simboliza una limpieza espiritual a través del poder del Espíritu Santo lograda a través de la victoria de Cristo sobre la muerte. Es el despertar del corazón de la persona hacia Dios la que salva el alma, no el lavamiento del agua sobre el cuerpo.




¿Debe ser el bautismo “en el nombre” de Jesús?

La teología Pentecostal Unitaria sostiene que el bautismo debe ser por inmersión usando la fórmula “en el nombre de Jesús” y no la fórmula “en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” como se encuentra en Mt 28:19. Ellos rechazan la fórmula Trinitaria debido a su rechazo de la Trinidad. Para sostener su regla ellos citan varios versículos de la Biblia que mencionan el bautismo en el nombre de Jesús y reclaman que ésta es la prueba de la doctrina de ellos. A continuación hay algunos versículos de la Biblia que son usados por ellos para sostener su doctrina:

    Hechos 2:38: “Pedro les dijo: ‘Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.’”
    Hechos 8:16: “porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús.”
    Hechos 10:48: “Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces, le rogaron que se quedase por algunos días.”
    Hechos 19:5: “Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.”
    Hechos 22:16: “Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre.”

Vamos a echar un vistazo a lo que está sucediendo en los versículos. La frase “en el nombre de Jesús” o “en el nombre del Señor Jesús” no es una referencia a alguna fórmula bautismal, sino es una referencia a la autoridad. Es similar a un policía decir: “¡Deténgase en el nombre de la Ley!” Entendemos que en el “nombre de la Ley” significa con la autoridad con que la Ley ha revestido a ese policía. Sucede lo mismo con el bautismo “en el nombre de Jesús”. Bautizar en el nombre de Jesús es bautizar en la autoridad de Jesús. Considere lo siguiente:

    Hechos 4:7-10: “y poniéndoles en medio, les preguntaron: ‘¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho esto? 8Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: ‘Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel: 9Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, de qué manera éste haya sido sanado, 10sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano.”
    Hechos 4:17-18: “Sin embargo, para que no se divulgue más entre el pueblo, amenacémosles para que no hablen de aquí en adelante a hombre alguno en este nombre. 18Y llamándolos, les intimaron que en ninguna manera hablasen ni enseñasen en el nombre de Jesús.”
    Hechos 5:28: “diciendo: ‘¿No os mandamos estrictamente que no enseñaseis en ese nombre? Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre.”
    Hechos 5:40: “Y convinieron con él; y llamando a los apóstoles, después de azotarlos, les intimaron que no hablasen en el nombre de Jesús, y los pusieron en libertad.”
    Hechos 8:12: “Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.”
    Hechos 9:27-28: “Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado, y cómo en Damasco había hablado valerosamente en el nombre de Jesús. 28Y estaba con ellos en Jerusalén; y entraba y salía, 29y hablaba denodadamente en el nombre del Señor…”
    Hechos 16:18: “Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: ‘Te mando en el nombre de Jesucristo que salgas de ella.’ Y salió en aquella misma hora.”

Podemos ver que la frase es usada en la Biblia como una expresión de autoridad. Esto se encuentra claramente especificado en Hechos 16:18. Vamos a observarlo nuevamente: “Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: ‘Te mando en el nombre de Jesucristo que salgas de ella.’ Y salió en aquella misma hora.” También podemos ver que cuando la gente estaba siendo bautizada lo hicieron invocando el nombre de Jesús (Hechos 22:16); esto es, porque es Él el que tiene toda la autoridad en el cielo y en la tierra. (Mt 28:18). La iglesia está supuesta a invocar en cualquier lugar “…el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro:” (1 Co 1:2), ya que es por Su autoridad que nosotros los Cristianos tenemos la esperanza, el derecho del perdón de pecados y la adopción como Sus hijos. (Jn 1:12; Ro 8:15).

Por lo tanto, las personas Pentecostales Unitarias están simplemente y llanamente en un error al exigir que el bautismo sea hecho con la fórmula “En el nombre de Jesús”. En vez de esto, debe ser hecho como Jesús mismo ordenó:

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.;” (Mt 28:19).

La forma apropiada para bautizar en el nombre de Jesús es decir: “Los bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.”


Preguntas para hacerles a los creyentes Pentecostales Unitarios

Las siguientes preguntas no son “tapa bocas”. Esto es, no son preguntas para hacerles a los Unitarios para que pueda así “seguramente, taparles la boca”. En vez de esto, estas son preguntas que generan conversación. Es durante la conversación que verdaderamente testificamos.

Claro está, que he encontrado que algunas de estas preguntas son más difíciles que otras para que sean respondidas adecuadamente por la persona Unitaria. ¿Cuáles son éstas? Pruébelas.

    ¿Es Jesús Su propio Padre?
    Si la voluntad de Jesús y la voluntad del Padre fueran iguales, ¿por qué, entonces, Jesús expresó el deseo de pasar de Sí esa copa, no por Su propia voluntad, sino por la voluntad del Padre? Ver el artículo acerca de esto.
    ¿Estaba Jesús orando a Sí Mismo en el Huerto de Getsemaní?
    Si Jesús estaba orando a Su Mismo lado divino, aún así, ¿no estaba entonces orando a Sí Mismo?
    ¿Por qué Jesús no estaba diciendo: “No Mi voluntad, sino MI voluntad sea hecha”? si hay una sola persona y una voluntad involucrada cuando Él estaba orando en Lucas 22:42 y Mateo 26:39.
    Si el bautismo es esencial para la salvación, ¿qué sucede entonces a alguien que se arrepiente de pecado, acepta a Jesús como Salvador y atravesando la calle para ir a bautizarse es atropellado por un carro y muere? ¿Va para el cielo o para el infierno?
        Si va para el cielo, ¿no sería entonces el bautizo, un requisito para la salvación?
        Si va para el infierno, ¿la fe en Cristo no es suficiente para salvar a esa persona?
    Ya que la Biblia nos enseña que Jesús está en estos momentos en forma corporal (Col 2:9), ¿cómo entonces, la teología Pentecostal Unitaria sostiene que Dios se encuentra en la forma del Espíritu Santo? Cuando Jesús regrese, ¿regresará Él en Su cuerpo? ¿Se restituirá entonces, la forma de Dios a la forma del Hijo en una fecha tardía?
    Si Dios es una sola persona, ¿por qué Jesús entonces dice en Juan 14:23: “Respondió Jesús y le dijo: ‘El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.’”? Si Dios es una sola persona, ¿porqué Jesús usa el pronombre en plural “nosotros”?
    La teología Unitaria enseña que Dios estaba en el modo o forma del Padre en el Antiguo Testamento. Dios fue visto en el Antiguo Testamento (no como en una visión o un sueño o un ángel de acuerdo a los siguientes versículos: Ex 6:2-3: Gn 19:24; Num 12:6-8). Pero en Juan 6:46, Jesús dijo que nadie había visto al Padre. Si ellos estaban viendo al Dios Omnipotente de acuerdo a Éxodo 6:2-3, pero éste no era el Padre, ¿quién era entonces?



Respuestas y reacciones a “Preguntas para hacerle a los creyentes Unitarios”

A través del correo electrónico, Matt Slick recibió respuestas a las preguntas relacionadas con el artículo “Preguntas para hacerles a los creyentes Pentecostales Unitarios” y ha reproducido las repuestas dadas a estas preguntas. Las preguntas originales están en negrilla. Las respuestas de ellos están subrayadas. Las respuestas de Matt Slick siguen a las respuestas de ellos.

    ¿Es Jesús Su propio Padre?
        La respuesta que fue dada: “Sí, Jesús es su propio Padre.” Claro está, que esta es una posición ilógica la cual no se puede sostener. Yo soy el Padre de mi hijo; pero siendo el hijo, no puedo ser mi propio Padre. Aún cuando sigue siendo una posición totalmente ilógica, el siguiente comentario fue dado después de que muchas citas bíblicas fueron citadas.
        “Por lo tanto, Jesús es el Padre (en relación a Su deidad), y el Hijo de la deidad (en relación a la deidad trabajando a través de la Humanidad)” El problema con su declaración es que se encuentra en correcta concordancia con lo que la Biblia enseña con relación al Hijo. Jesús, como persona individual tiene dos naturalezas. A esto se le llama la unión hipostática; esto es, en la sola persona de Jesús hay dos naturalezas: la divina y la humana. La posición unitaria efectivamente, divide la sola persona de Cristo en dos personas: el Padre y el Hijo. Pero lo hace en dos partes separadas, no unificadas. O Jesús es divino o Jesús no es divino. Él es o Dios-hombre en una persona o no lo es. Nosotros no podemos sostener que Jesús es su propio Padre con relación a su deidad y es el hijo con relación a su humanidad. Es ilógico que el hijo sea su propio padre y la posición unitaria debe ser revocada al dividir erróneamente las naturalezas de Cristo en dos personas, no en una persona.
    Si la voluntad de Jesús y la voluntad del Padre fueran iguales, ¿por qué, entonces, Jesús expresó el deseo de pasar de Sí esa copa, no por Su propia voluntad sino la voluntad del Padre? Ver el artículo acerca de esto.
        “Si Usted está planteando este argumento para tratar de presentar dos voluntades en la divinidad (lo que en este caso son contrarias entre sí) entonces Usted está promoviendo un total politeísmo.” Esta declaración revela una falta total de entendimiento no sólo de la Trinidad, sino también de lógica. La Trinidad es la doctrina de un solo Dios en tres personas. Cada persona tiene una voluntad. No es acerca de la existencia de tres dioses; además, este tema ha sido ampliamente discutido a través de la historia Cristiana. Aún así, podemos ver en la Escritura que se proclama a un sólo Dios; sin embargo, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo cada uno de ellos tiene su propia voluntad y cada uno de ellos también es llamado Dios. Una voluntad denota identidad y conciencia propia. El Padre tiene una voluntad y el Hijo tiene una voluntad. ¿Estas dos voluntades pueden ser realmente una sola voluntad? Claro que no. Además, es un error de los unitarios acusar a los Trinitarios de ser politeístas, y este ataque infortunado y equivocado sólo demuestra la ignorancia en el conocimiento de la doctrina de la Trinidad, lo que ellos están atacando.
    ¿Estaba Jesús orando a Sí Mismo en el Huerto de Getsemaní?
        “Debido a que Jesús es Dios, ¿es Él el MISMO Dios a quien se oraba o le estaba orando a un Dios diferente?” La persona dijo que había respondido adecuadamente esta pregunta en su comentario anterior o sea en la pregunta número dos. Claro está, que no había respondido adecuadamente y plantea la pregunta siguiente. Una vez más, esta clase de pregunta demuestra aún, una mayor falta de entendimiento de la doctrina de la Trinidad. La respuesta es simple: La persona del Hijo estaba orando a la persona del Padre. No era un dios orando a otro dios.
        Desearía que si alguien ataca la doctrina de la Trinidad por lo menos debería presentar en forma adecuada este ataque. Tergiversar esto, es atacar a un hombre de paja.
    Si Jesús estaba orando a Su Mismo lado divino, aún así, ¿no estaba entonces orando a Sí Mismo?
        “Como respondí anteriormente, si aún respondemos “Si” este no es un problema Bíblico.” Pero esto es precisamente un problema. Sería como decir que la persona en el lado humano de Jesús estaba orando a Su lado divino. Si este fuera el caso, entonces tenemos dos seres en la persona de Cristo, lo cual sería ridículo.
    ¿Por qué Jesús no estaba diciendo: “No Mi voluntad, sino MI voluntad sea hecha”? si hay una sola persona y una voluntad involucrada cuando Él estaba orando en Lucas 22:42 y Mateo 26:39.
        “Una vez más, Jesús estaba hablando en Su humanidad…En Su deidad Su voluntad era una y la misma con Dios, ya que Él es Dios. En Su humanidad Él tenía una voluntad humana la cual Él sometió a Dios.” Esto parece ser una respuesta bastante confusa y no responde a la pregunta. ¿Quién es Dios en su respuesta, si Dios para la gente unitaria es Jesús al mismo tiempo? O aquí tenemos a Jesús orando a Sí Mismo o tenemos a Jesús, el Hijo, orando a la persona del Padre. La posición unitaria no tiene sentido.
    Si el bautismo es esencial para la salvación, ¿qué sucede entonces a alguien que se arrepiente de pecado, acepta a Jesús como Salvador y atravesando la calle para ir a bautizarse es atropellado por un carro y muere? ¿Va para el cielo o para el infierno?
        En esta pregunta no se dio, realmente, ninguna respuesta. La persona simplemente trató de declarar que el bautismo es necesario para ser salvo. Él también escribió acerca de los niños los cuales mueren y del conocimiento verbal de Dios en aquellos que se convierten al Cristianismo. Pero le dio vueltas a la respuesta diciendo que el bautismo no es una opción y terminó diciendo que la posición hipotética que yo había propuesto jamás sucedería. En otras palabras, no respondió.
        Me parece bastante obvio que él vio el problema que propuse en la pregunta original: Si él va para el cielo, entonces, el bautismo, ¿no sería un requisito para la salvación? Si él va para el infierno, entonces la fe en Cristo, ¿no sería suficiente para salvarlo a él? A esto, él no respondió y creo que se debió a que esto, demuestra el error de su posición y que no hay forma para responderlo, excepto decir, que esto no sucedería.
    Ya que la Biblia nos enseña que Jesús está en estos momentos en forma corporal (Col 2:9), ¿cómo entonces, la teología Pentecostal Unitaria sostiene que Dios se encuentra en la forma del Espíritu Santo? Cuando Jesús regrese, ¿regresará Él en Su cuerpo? ¿Se restituirá entonces, la forma de Dios a la forma del Hijo en una fecha tardía?
        “Este es un ejemplo primordial de cómo Usted no sólo tiene una falta de entendimiento de la posición unitaria, sino también de su propia teología del Trinitarismo.” El individuo realmente no respondió la pregunta. En vez de esto, él hizo declaraciones como “Dios es todavía Espíritu y Él está operando a través de un cuerpo humano. La Escritura confirma que Jesús opera en más de una forma que la de un cuerpo humano (habitando con ellos).” Sin embargo, esta persona continuó diciendo que Jesús regresaría en Su cuerpo. Pero para ser perfectamente honesto, realmente, no entendí dónde quería llegar esta persona. Cuando se habla con personas unitarias acerca de esto, con frecuencia he terminado la conversación sintiéndome más bien confuso. Esto simplemente se debería a mi falta de habilidad para entender esta posición particular, pero también podría ser que la posición de ellos, simplemente no tiene sentido.
    Si Dios es una sola persona, ¿por qué Jesús entonces dice en Juan 14:23: “Respondió Jesús y le dijo: ‘El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.’” Si Dios es una sola persona, ¿porqué Jesús usa el pronombre en plural “nosotros”?
        “Si Usted está tratando de usar lo dicho por Jesús con relación a “nosotros” para tratar literalmente de implicar a más de uno, entonces, Usted está promoviendo dos Espíritus (tres contando con el Espíritu Santo). La Biblia dice que hay sólo UN Espíritu (Efesios 4:4, 5). No dos ni tres. UNO.” y “Él estaba simplemente hablando en un lenguaje más simple para que quien lo escuchara entendiera.” Una vez más, esta persona introduce equivocadamente dentro de la discusión algo que no está sostenido por los Trinitarios; a saber, que Dios es tres espíritus. Esto es algo que repetidamente se levanta en las discusiones con personas unitarias. Continuamente, ellos tergiversan la doctrina de la Trinidad. Aún más; decir simplemente que Jesús estaba usando un lenguaje para que ellos pudieran entender, demuestra realmente la ignorancia que tienen acerca de lo que Jesús estaba diciendo.
        Note también que esta persona no respondió la pregunta.
    La teología Unitaria enseña que Dios estaba en el modo o forma del Padre en el Antiguo Testamento. Dios fue visto en el Antiguo Testamento (no como en una visión o un sueño o un ángel de acuerdo a los siguientes versículos: Ex 6:2-3: Gn 19:24; Num 12:6-8). Pero en Juan 6:46, Jesús dijo que nadie había visto al Padre. Si ellos estaban viendo al Dios Omnipotente de acuerdo a Éxodo 6:2-3, pero éste no era el Padre, ¿quién era entonces?
        “Una vez más, Usted está demostrando su falta de entendimiento de la teología Unitaria y de su propia teología” Ciertamente es que no puedo entender completamente la teología unitaria, pero entiendo la mía mucho más que la de éste caballero como he asegurado anteriormente, en este artículo. Las personas unitarias, típicamente tergiversan la doctrina de la Trinidad y cuando los corrijo, la respuesta de ellos es que yo siempre estoy equivocado. Esto se debe a que para ellos es más fácil atacar el argumento de un hombre de paja que aquello que es verdadero. Él entonces declara “De hecho, déjeme seguir adelante y devolverle su argumento. La Biblia actualmente declara que nadie nunca ha visto a DIOS…Su propia teología enseña que Jesús es Dios. Si Jesús es Dios, ¿por qué entonces la Biblia dice que nadie ha visto a Dios?” Claro, ya he respondido esta objeción en el Estudio de la Pluralidad, el cual, irónicamente sostiene la doctrina de la Trinidad.
        Finalmente, la pregunta que coloqué en el punto #9 es el resultado de atender una Convención Pentecostal Unitaria (Un grupo Unitario) y de hablar a cinco pastores en la CPU los cuales reconocían el punto de vista modal o de forma de que el Padre se convirtió en el Hijo, el cual, se convirtió en el Espíritu Santo. Desde entonces, he escuchado diferentes puntos de vista de personas Unitarias acerca de los modos del Padre, Hijo, y Espíritu Santo a través de la historia bíblica. Es realmente posible que este caballero sostenga un punto de vista diferente de aquel que sostienen los de la CPU o uno similar. De cualquier forma, yo usé el Estudio de la Pluralidad como un medio de refutar la posición de ellos a la cual, todos los cinco pastores de la CPU admitieron que ellos no tenían respuesta.

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